lunes, 3 de abril de 2017

Historia Intima de Cómo se desarrolló el Golpe Militar



POR RAFAEL MOLINA MORILLO
Este es un relato de cómo se sucedieron los acontecimientos que culminaron con el derrocamiento del profesor Juan Bosch de la Presidencia de la República.  Esta versión ha sido realizada por el Autor del artículo, después de reconstruir cronológicamente los días 24 y 25 de septiembre pasado, atando cabos y conciliando los hechos tal y como le fueron narrados separadamente por tres personas que vivieron de cerca aquellos momentos históricos.  Esas tres personas son un Oficial que presenció la entrevista que sostuvieron los jerarcas militares con el entonces Presidente Bosch en Palacio la noche del 24; un Civil, amigo de Bosch, que estuvo junto a él a partir del 25 a las 5 de la madrugada; y otro Civil, contrario político de Bosch, que estuvo en Palacio casi durante todo el día 25.


 ¿Viste ese recibimiento? ¡Con ese respaldo popular, a este gobierno no lo tumba nadie! La expresión, llena de optimismo, salía de labios del entonces Presidente de la República, Juan Bosch. La escena se desarrollaba en el Estadio Quisqueya, adonde el discutido hombre público había acudido para presenciar las exhibiciones del grupo de danzas y música mexicana que vino al país como consecuencia de la visita a México del gobernante dominicano.

En medio de las alegres notas del jarabe tapatío, y bajo las luces de los focos de las cámaras televisoras que llevaban los detalles del evento a todos los hogares dominicanos, Bosch Llegó esa noche —23 de septiembre de 1963— al Estadio Quisqueya. No fué directamente al palco presidencial, como estaba programado, sino que quiso mezclarse entre el público que, allí reunido, aplaudía el espectáculo que había venido directamente desde Caracas como un regalo artístico del gobierno mexicano al pueblo dominicano.

Cuando el público reconoció la cabeza blanca de Bosch en aquel océano humano, las demostraciones de solidaridad fueron efusivas y prolongadas. El presidente se abrió paso entre la multitud y llegó, sofocado y sonriente, al palco presidencial. Al reconocer a uno de sus amigos que allí le esperaba, le espetó la frase ya citada:

 — ¿Viste ese recibimiento? ¡Con ese respaldo popular, a este gobierno no lo tumba nadie!

Treinta horas después, sin embargo, el gobierno de Bosch fué tumbado por las armas.

¿Cómo transcurrieron las horas, los minutos, a partir de ese instante de euforia y optimismo en el Estadio Quisqueya, cuando Bosch todavía no sospechaba nada de lo que ocurrirá, hasta el momento del golpe final que destruyó la constitucionalidad?
 Muchas versiones callejeras han circulado al respecto. Algunas de ellas pecan de mala fé. Otras de inexactas. Las hay exageradas y las hay incompletas. Sin ningún interés ni finalidad política hemos tratado de reconstruir los hechos. Para tal fin intentamos y logramos hacer contacto —y arrancarle declaraciones o relatos parciales— a tres personas de distintas ideas que estuvieron en la escena de los hechos durante los días decisivos. Este trabajo es el resultado de esa investigación.

"No duerma en su casa, Presidente"

El 24 de septiembre se celebra en nuestro país el Día de Nuestra Señora de las Mercedes, patrona de la República.  Es una fiesta religiosa tradicional cuya fecha se conmemora con veneración en todos los ámbitos del país.  Desde luego, ese día no se trabaja. Era martes.

Serían cerca de las diez de la mañana cuando el jefe del ejecutivo, que estaba en su residencia de la avenida Abraham Lincoln, recibió un serio aviso de un amigo a quien se supone que podía estar bien enterado de todo lo que ocurría alrededor del Presidente.

 —No duerma esta noche en su casa, Presidente —le dijo esa persona. — ¿Por qué? —preguntó extrañado Bosch, a quien ese mismo amigo le venía diciendo día tras día que no hiciera caso de las innumerables "bolas" que venían circulando sobre supuestos atentados contra su persona.

 El amigo contestó secamente: —Hay un orden para matarle... y esta vez es de verdad!

Según las personas que estaban cerca en ese momento, y que pudieron escuchar la breve conversación, Bosch permaneció aparentemente sereno. Pero en seguida se comunicó —no se sabe si telefónica o personalmente— con el Ministro de las Fuerzas Armadas, general Elby Viñas Román. Tampoco se ha establecido qué conversó exactamente Bosch con Viñas, pero se supone que era algo en relación con una reunión "rutinaria" que los altos jerarcas militares estaban celebrando en ese momento en el Palacio Nacional. (El Ministerio de las Fuerzas Armadas tiene su sede en Palacio, y por eso no era extraño que una reunión de tal naturaleza se celebrase allí).

No bien terminó Bosch de hablar con el general Viñas, llegaron a su casa Sacha Volman y el embajador de los Estados Unidos, John B. Martin.  Volman es un personaje muy discutido. Algunos lo señalan como agente comunista y otros le tildan de ser agente del Departamento de Estado. Lo que parece haberse demostrado es que el enigmático elemento tiene buenas relaciones personales con el presidente Kennedy. También se le señala como el "elemento de enlace entre los gobiernos dominicano (de Bosch) y norteamericano".

Tras una conversación tripartita de media hora, el diplomático del Tío Sam se despidió y dejó a solas a Volman con Bosch. El tema de la conversación es otro misterio hasta la fecha, pero hay indicios de que no fué otro que el golpe militar que se estaba tramando.

 Una versión muy atendible dice que Martin previno a Bosch de lo que iba a acontecer. Se asegura que el embajador dijo al presidente:
 — La flota de mi país está a doce horas de la costa. Si usted me autoriza, puedo hacerla situar a sólo seis horas de la costa.

Bosch dijo que no.

 La misma versión que —es bueno repetirlo— no ha podido ser confirmada, revela que el Ministro de Agricultura, Antonio Guzmán, trató de convencer a Bosch de que aceptara el ofrecimiento de Martin, pero que durante largo rato el presidente  mantuvo su negativa. Se asegura que finalmente accedió, pero que cuando se le hizo saber a Martin la nueva postura del presidente ya eran las 5 de la tarde, y el embajador americano lamentó que ya no había tiempo, pues la flota estaba en ese momento a veinte horas de la costa.

"Secreto a voces"

Pero volvamos a nuestro relato. Al mediodía del 24, ya era un secreto a voces que algo se estaba tramando contra el gobierno o contra Bosch. A partir de ese instante, la casa del presidente fué visitada por un sinnúmero de allegados. Entre ellos el Ministro de Recuperación de Bienes, señor Brea Peña, quien le manifestó al ejecutivo que cancelaría su proyectado viaje a Azua.

 —No hagas caso de rumores —le respondió Bosch— y vete tranquilo a Azua. Brea Peña simuló que obedecía la orden presidencial, pero se quedó en la ciudad a la espera de los acontecimientos.

A la una de la tarde el presidente se dispuso a salir para asistir a un almuerzo que se ofrecía en ese instante a los integrantes del grupo artístico mexicano, en el hotel Hispaniola. Los mexicanos habían actuado la noche anterior en el estadio Quisqueya, para todo el público que deseó asistir, y volverían a presentarse esa noche (día 24) en una actuación dedicada a las Fuerzas Armadas.

Antes de llegar al hotel Hispaniola, sin embargo, Bosch hizo desviar su automóvil hacia la casa de Sacha Volman, en la autopista Santo Domingo-Haina. Sacha Volman no estaba en su casa, pero fué localizado desde allí por teléfono, y acudió prontamente a encontrarse con el presidente. Nuevamente hablaron durante tres cuartos de hora. El tema de esa conversación: otro misterio.

En el hotel Hispaniola Bosch no quiso probar bocado. Fué este el primer síntoma del nerviosismo —por así decirlo— del presidente. Nadie podía notarlo, pero un buen observador podía adivinar cierta intranquilidad en Bosch. En dos ocasiones preguntó a las personas de su confianza que estaban cerca de él si el general Viñas Román no había regresado de San Isidro.

(Después se supo que Bosch había enviado a este alto oficial a la base aérea con el encargo de hacer venir el general Atila Luna —jefe de Estado Mayor de la Aviación— a conversar con él en el Palacio o en su residencia).

 Sin tener noticias de Viñas ni de Luna, Bosch abandonó el hotel al final del almuerzo, pero antes probó un bistec que casi le obligaron a servirse los camareros, quienes, al notar que no comía, le significaron que eso era un desaire para ellos... Al fin, a eso de las 3:45 p.m., se juntaron en la residencia presidencial Bosch y el general Viñas Román. Este le informó al presidente que no había podido ver al general Luna ni al coronel Wessin y Wessin —que también era solicitado por Bosch —.

 — No he podido conseguirlos —expresó Viñas. —Ah, pues esos no están conmigo —respondió el presidente.

 Actividades normales La inminencia del problema ni hizo alterar el desarrollo de las actividades normal del Presidente. Pocos minutos después de su entrevista con su Ministro de las Fuerzas Armadas, Bosch sostuvo otra con el periodista Julio César Martínez, director de Radio Santo Domingo, a quien le criticó la política editorial que llevaba esa planta radiotelevisora. Aparentemente, Bosch consideraba que muchos problemas de su gobierno eran agravados por la "mala política" de la radio oficial.

Después habló Bosch por teléfono con el Ministro de Relaciones Exteriores, doctor Héctor García Godoy, a quien le pidió una lista con los nombres de las personas que se había refugiado en busca de asilo en la Embajada de Colombia.

 Y de inmediato se comunicó —también por teléfono— con el Viceministro de Interior, doctor Anselmo Brache Viñas, a quien le pidió que se trasladara a Salcedo, en interés de investigar a fondo los sucesos ocurridos allí hacia pocos días, en los cuales perdió la vida un joven "catorcista" en un incidente con un agente de la Policía.

 Ya cambiado de ropa, el presidente Bosch salió de su residencia a las 7:30 p.m. del día 24, con rumbo al Club de Oficiales del Centro de los Héroes (antigua Feria de la Paz), donde se le ofreció un agasajo al almirante norteamericano Farrell.

 Tan pronto entró al salón de la recepción, el hábil político de 54 años de edad recorrió e1 panorama con la mirada, y a seguidas comentó con uno de sus acompañantes:
 —Fíjate bien: no hay aquí ni un solo oficial de la Aviación.

La recepción discurrió normalmente —al menos en apariencia —. Nadie que no estuviera enterado de lo que se avecinaba, podía predecir, viendo aque1 ágape tan cordial, que se estaba a pocas horas del derrumbe de un gobierno que tenía fé ciega en el respaldo popular y en sus principales jefes militares.

Al despedirse, el presidente Bosch bajó en el ascensor acompañado por un grupo de altos oficiales, incluso el general Viñas. El embajador Martin y el consejero King, de los Estados Unidos, no cupieron en ese viaje del ascensor. Bosch, quien observó el detalle, le dijo al ascensorista: —Suba y dígales al Embajador Martín y al señor King que los espero en mi casa.

La reunión en la residencia de Bosch fué informal. Se trataron tópicos de interés general.

El señor King pidió permiso para retirarse y se despidió a las 9 de la noche. Martin permaneció un rato más en la casa. Mientras tanto, Bosch, que no había olvidado el consejo de que no durmiera esa noche en su casa, le solicitó a su ayudante militar que le ayudara a preparar un "necesaire" para irse a dormir al Palacio Nacional, donde él consideraba que estaría seguro por la vigilancia normal que se tiene establecida allí.

 En esos momentos sonó el teléfono de la casa. Era el Autor de este artículo, a la sazón director ejecutivo de "El Caribe", quien llamaba al presidente. Este no tardó en tomar el auricular.

Presidente —le dijimos— deseamos leerle el texto de un artículo del periodista americano Hal Hendrix, que será publicado mañana en "El Caribe", para que usted nos haga alguna declaración al respecto.

 Le advertimos que el artículo era muy duro contra su persona y su gobierno. Bosch escuchó pacientemente la lectura del trabajo. Al finalizar el mismo, nos dijo:

 — ¿Y qué quiere usted que le declare? Yo prefiero no comentar esa clase de artículos. Pero le agradezco que lo haga publicar, para que se vean todas las afirmaciones absurdas que allí se hacen.

(En el artículo de Hendrix se predecía, entre otras cosas, que Bosch podía ser derrocado de un momento a otro).

 Poco después de esa conversación telefónica Bosch abandonó su residencia. Se dirigió al Palacio. Lo primero que hizo fué doblar la guardia, es decir, elevar la vigilancia de 60 hombres —que es lo normal— a 120 hombres. Al mismo tiempo pidió al Ministro de las Fuerzas Armadas que hiciera venir al Palacio a todos los jefes militares, de las tres fuerzas (Ejército, Marina y Aviación).

 Mientras esperaba, en compañía de algunos Ministros que habían acudido al Palacio al enterarse de que el Presidente estaba allí y de que algo olía mal, ocurrió un incidente sin importancia, pero que merece ser relatado: una mariposa revoloteaba alrededor de Bosch, hasta el grado de llegar a ser molestosa.  El ejecutivo agarró un periódico y ¡paf!, golpeó al bicho contra un escritorio.

 El golpe fué contundente y retumbó en la habitación, como si hubiera sido un disparo.  Al instante corrieron todos los soldados que hacían guardia, arma en mano, aparentemente dispuestos a entrar en acción.

 — ¡Bravo! —exclamó uno de los acompañantes— con esta guardia tan alerta estamos garantizados!

Wessin destituido

En presencia del Ministro de la Presidencia, doctor Abraham I. Jaar, y del viceministro Fabio Herrera, Bosch comenzó a escribir algo a mano.

Era el borrador de un decreto destituyendo al coronel Wessin y Wessin, de la Aviación Militar, de su rango militar. Aparentemente, Bosch consideraba a Wessin una pieza fundamental en la anómala situación que se le presentaba a su gobierno y estimó que, sacándolo de las filas, podría resolver o aliviar el problema.

 En ese instante llegaron los oficiales que habían sido citados por Bosch por mediación de Viñas Román. O mejor dicho, llegaron casi todos los oficiales citados: faltaban los de la Aviación. Eran las 12:30 de la madrugada del día 25.

Antes de presentarse ante Bosch, cuyo despacho estaba en el ala derecha del Palacio Nacional, los catorce oficiales (de la Marina y el Ejército) que concurrieron a la cita se reunieron entre sí durante una hora, en el despacho de las Fuerzas Armadas (ala izquierda del Palacio).

Finalmente, poco después de la una y media de la madrugada, cruzaron el largo pasillo de alfombra roja que atraviesa el Palacio de extremo a extremo y se presentaron al despacho presidencial. Sostuvieron una entrevista con Bosch, a puerta cerrada, en la cual conversaron de distintos temas.

No es cierto, como se ha venido afirmando, que los oficiales presentaron un pliego de condiciones a Bosch para darle su apoyo. El supuesto pliego no existió nunca. Pero sí es verdad que los militares tocaron el tema del peligro comunista y le insinuaron a Bosch que podía hacer algo más efectivo para combatirlo.

Por su parte, Bosch les comunicó que se proponía cancelar a Wessin, pero antes les pidió, uno por uno, su opinión sobre esa decisión. La mayoría opinó que esa cancelación no era necesaria ni conveniente. Entonces Bosch exigió que Wessin fuera trasladado a otra base, por considerar que donde estaba era peligroso para la estabilidad del gobierno.

Los militares se comunicaron telefónicamente con el general Atila Luna, quien estaba en San Isidro, y le informaron lo que pasaba. Luna contestó que enviaría sus delegados al Palacio, para discutir el asunto.

Los delegados no tardaron en llegar. Eran los oficiales Guarién Cabrera Ariza y Álvarez Albizu. Traían un mensaje categórico y terminante de general Luna: la Aviación no aceptaba ningún cambio en sus filas.

 Bosch recibió la noticia impávido. — Ya hemos terminado —dijo con sequedad—. Se pueden retirar.

Y cuando estuvo a solas con sus Ministros les anunció:

 —Voy a presentar mi renuncia.

Eran exactamente las 2:15 de la madrugada.

Culmino el Golpe

Los oficiales se habían retirado al ala izquierda del Palacio, o sea a la sede del Ministerio de las Fuerzas Armadas. Bosch comenzó a recoger sus cosas personales de su escritorio, mientras sus acompañantes llamaban a los Ministros ausentes para que acudieran al Palacio.

También fueron llamados el presidente del Senado, doctor Juan Casasnovas Garrido y el presidente de la Cámara de Diputados, doctor Rafael Molina Ureña, para que reunieran la Asamblea Nacional.

 Según la Constitución, el presidente de la República solo puede renunciar ante la Asamblea Nacional.

Serían cerca de las 4 de la mañana cuando Viñas Román regresó al despecho presidencial y le anunció a Bosch que, por acuerdo de todos los oficiales, él y sus acompañantes estaban prisioneros.

 Entonces Bosch —o uno de sus Ministros— rompió furtivamente la renuncia que ya aquel tenía escrita.

 El golpe estaba dado. Los militares habían tomado el poder. En esos instantes comenzó a redactarse el Manifiesto de las Fuerzas Armados que poco después sería lanzado al aire por la Radio Santo Domingo, ocupada ya por los golpistas.

 Bosch hizo una sola llamada al exterior: a su esposa doña Carmen. La llamó a Puerto Rico y le informó del golpe. Es presumible que fuera ella quien se comu- nicara esa madrugada con el Presidente Betancourt y con el gobernador Muñoz Marín, y no Bosch, como informaron las agencias noticiosas internacionales.

Como epílogo puede asegurarse que el embajador Martín, a quien le fue permitido entrevistarse con Bosch ese día 25 a las 5:50 de la mañana —cuando ya el ex presidente era un prisionero— le ofreció a éste los infantes de Marina "para restablecer el orden constitucional".

Bosch dijo, otra vez, que no. La suerte estaba ya echada. Los militares habían sido, una vez más, los árbitros del destino latinoamericano.


Fuente: Ahora! Núm. 44, 1963, 1 quincena, noviembre de 1963

jueves, 9 de marzo de 2017

Historia del Mundo: Principales conflictos bélicos europeos durante la primera mitad del siglo XX: Primera Gran Guerra Europea o Primera Guerra Mundial y la Segunda Guerra Mundial


Por: Francisco Berroa Ubiera


INTRODUCCIÓN
La historia del desarrollo de la humanidad durante el siglo XX presenta amplios contrastes, porque el hombre logra su presencia en todos los confines del planeta tierra, y por primera vez se da una intervención directa y consciente del ser humano fuera del planeta.  Las transformaciones políticas, las revoluciones sociales y culturales que se suceden en este periodo no tienen parangón con periodos anteriores de la historia.
Durante estos cien años se inició un proceso de emancipación de los pueblos y naciones sometidas al colonialismo directo para poner fin a esa arcaica forma de dominación imperialista; muchos estados totalitarios desaparecieron de todas las naciones, sobre todo en los países desarrollados; los avances tecnológicos y el continuo desarrollo de la revolución industrial iniciada en el siglo XVIII, contribuyeron de manera irreversible al mejoramiento las condiciones de vida de buena parte de la población mundial.  Sin embargo estos mismos adelantos empujaron a la humanidad a las más grandes desgracias producto de las guerras que también se vieron «beneficiadas» del desarrollo tecnológico y el incremento de la producción industrial.
La mayoría de estos conflictos se gestaron durante los siglos anteriores, en especial los conflictos intra-europeos que fueron el resultado del histórico enfrentamiento entre naciones del continente, que evolucionaron en medio de cambios en las alianzas estratégicas de un periodo a otro según lo requirieran los cambios de gobierno o los giros de las relaciones internacionales.
A pesar de los desastres y las iniquidades latentes en gran parte del mundo, para muchos el siglo XX sentó las bases de un futuro mejor para toda la humanidad. El vertiginoso aumento en la esperanza de vida y conformación de organizaciones supranacionales como es el caso de la Unión Europea (UE), han servido de manera eficaz y durable a la resolución de conflictos que se pensaban irresolubles.
Si bien es cierto la aparición del terrorismo, ha sembrado el pesimismo en parte de la población mundial, no es menos cierto que las escala que hasta el presente ha tenido dicho fenómeno es limitada, en comparación con el enfrentamiento militar entre naciones.
Por otra parte el fortalecimiento de los medios de comunicación que se vio impulsado particularmente por la implantación de sistemas democráticos, ha dado a la sociedad una nueva herramienta de vasto poder. Los medios escritos, así como la televisión y la radio tienen un papel determinante en el desarrollo de la vida política y social del mundo, contribuyendo a fortalecer o debilitar un gobierno y moldean el pensamiento de las masas, de las cuales sin embargo en muchos casos se retro alimentan.
El desarrollo de Internet en la última década del siglo, ha abierto un nuevo espacio en el que la información y la comunicación en general ha iniciado una nueva era en la historia de la sociedad.
El adelanto de los medios de producción llevó a que a finales del siglo un número cada vez mayor de personas muriera como consecuencia de una epidemia de obesidad consecuencia del exceso de producción de alimento que se concentra en una pequeña parte de la población mundial. Esta situación es totalmente inversa a la que se presentaba a comienzos de siglo cuando el hambre aun asolaba regiones enteras en Europa.
Consecuencia del desarrollo tecnológico ha sido la mayor participación del sector industrial en la economía mundial que hace que la proporción de la población rural sea cada vez menor en comparación con la urbana. En 1900 sólo cinco ciudades superaban el millón de habitantes en todo el mundo. En 1999 más de una decena de urbes contaban con más de 10 millones de habitantes, la mayor parte de ellas en países subdesarrollados.
También el flujo migratorio se ha invertido. Europa que fue el lugar de origen de la mayor parte de los emigrantes durante el siglo XIX y la primera mitad del XX, se transformó en el centro principal de la migración inmigración mundial junto a los EE.UU.


Capítulo Uno: LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL (1914-1918)
1.0.  Los antecedentes mundiales de la Primera Guerra Mundial (1914-1918)
A finales del siglo XIX, Europa domina el mundo en los aspectos tecnológico, financiero, económico, y sobre todo políticamente: África es casi totalmente ocupada (a excepción de Liberia y Etiopía), así como Asia meridional. China cae bajo dominio europeo poco a poco. EEUU y Rusia tienen un dominio eficiente de sus vastos territorios. Un conflicto entre Francia y Reino Unido pudo haber estallado a causa del incidente de Fachoda, pero el rápido ascenso de la potencia alemana unió a los dos países a través de la "Entente cordiale". El Reino Unido en especial, pero igualmente Francia, poseían un inmenso imperio que aseguraba una casi exclusividad del comercio y la explotación de riquezas bajo el régimen colonial. Alemania, que no poseía casi ninguna colonia, empezó a pretender algunas, en particular Marruecos, en la crisis de 1905 y 1911.
Por su parte Francia deseaba obtener la revancha del fracaso sufrido en la Guerra franco-prusiana de 1870 con Alemania. En las escuelas se alentaba a los niños después de las reformas de Jules Ferry, a colorear Alsacia y Lorena en negro sobre el mapa de Francia (territorios que había cedido a Alemania en el Tratado de Francfort). Esta generación fue educada bajo la idea de vengar la afrenta de 1870, derrotando a los alemanes.
El "país de los Balcanes", liberados del Imperio Otomano, (el "enfermo de Europa"), es objeto de rivalidad entre las grandes potencias. El Imperio Otomano, que se hunde lentamente, no posee en Europa, a la víspera de la guerra, más que Estambul. Todos los jóvenes países nacidos de su descomposición (Grecia, Bulgaria, Rumania, Serbia, Montenegro, Albania) buscan expandirse a costa de sus vecinos.
Además, los dos enemigos seculares del Imperio Otomano continúan su política tradicional. El Imperio Austro-Húngaro desea continuar su expansión en el valle del Danubio, hasta el mar Negro. Rusia, que está ligada histórica y culturalmente a los eslavos de los Balcanes, de confesión ortodoxa, y que les han brindado su apoyo ya en el pasado, dispone de aliados naturales en su política de conquista de un acceso a "mar caliente" (pasando por el control de los estrechos). Evidentemente estas dos políticas entre una potencia católica y una ortodoxa, provocan enfrentamientos (los dos imperios poseen además un águila bicéfala como emblema).
Se crean asimismo vastos sistemas de alianzas: Francia, Inglaterra y Rusia de una parte (Triple Entente), Alemania, Austria-Hungría, e Italia que es enemiga de Rusia y Serbia (Triple Alianza (1882).
El siglo XX se inicia de manera diferente en cada región del mundo.  Por una parte esta Europa que durante los últimos años había regido el orden económico y político mundial.  En América del Norte los EE.UU. se consolidaron durante el siglo XIX como una nueva potencia con la cual Europa habría de contar en adelante.  Por el contrario la parte sur de América se había quedado marcadamente rezagada en su desarrollo político-social, y la mayoría de sus jóvenes naciones se encontraban envueltas en guerras civiles o con sus vecinos, e incluso algunas aún luchaban por obtener su independencia.
En Asia la situación era igualmente disímil. Japón pasó de ser un país de carácter medieval según las convenciones occidentales a transformarse en la potencia predominante en el este del continente, superando incluso al milenario imperio chino que por su parte había caído en una imparable decadencia a lo largo del siglo anterior.
África que había escapado al colonialismo europeo que se desarrollo a partir del siglo XV, se vio casi totalmente colonizada durante las últimas décadas del siglo XIX. Los territorios que se mantuvieron libres fueron Libia, por su condición de desierto sin interés colonial, Liberia que fue una nación creada por los EE.UU. para deportar sus ex esclavos y el Imperio Etíope, único capaz de resistir a los invasores.
En Oceanía surgía un nuevo territorio para la colonización europea que se veía particularmente favorecido por el escaso porcentaje de población autóctona.
1.1.  Europa antes de la Gran Guerra
El siglo se inicia en medio de grandes adelantos tecnológicos, entre los cuales el automóvil ocupa un lugar destacado.  En América Henry Ford adelantó una verdadera revolución en el sistema de producción industrial que puso a prueba con la fabricación de su Modelo T.
En 1905 la Guerra ruso-japonesa enfrentó al imparable imperio del sol naciente con el decadente imperio de los Zares de Rusia. El fin de la guerra dio como vencedor a Japón para la sorpresa del mundo occidental. La nación asiática de convirtió de facto en una nueva potencia de carácter mundial.
El imperio alemán o Segundo Reich, comenzó a forjarse en torno a Prusia de una manera clara desde el reinado de Federico II el Grande, consolidándose de manera definitiva en las últimas décadas del siglo XIX gracias en especial al impulso dado por Otto von Bismarck. En los primeros años del siglo XX la situación de Alemania dentro de Europa había alcanzado una posición demasiado crucial para los intereses de las demás potencias. Especialmente Gran Bretaña y Francia veían amenazados muchos de sus intereses, lo que las llevo a suscribir la llamada Entente cordial, y es que el desarrollo industrial y militar de Alemania se presentaba difícil de igualar por el conjunto de las demás naciones de Europa. Además este ímpetu de Prusia fue lo que llevo a la Casa de Austria a perder progresivamente su estatus de potencia continental.
1.2.  La Primera Guerra Mundial (1914-1918)
La primera Guerra Mundial o "La Gran Guerra" (1914-1918) fue un acontecimiento definidor del siglo XX.  Devastó el orden económico, social y político de Europa. Vino después de un período que muchos creyeron que había sido una era de progreso.
La Primera Guerra Mundial fue un conflicto global que se produjo entre 1914 y 1918, siendo el primer conflicto armado en cubrir más de la mitad del planeta, y el segundo conflicto más sangriento de la historia (produciendo cerca de la mitad de bajas que causó la Rebelión Taiping).  Antes de de que se produjera la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), esta guerra solía llamarse la Gran Guerra Europea o la Guerra de Guerras.
El 28 de junio de 1914 el heredero al trono de Austria Francisco José, fue asesinado en Sarajevo. Esto precipitó la guerra entre Austria y Serbia lo cual condujo a la primera guerra mundial. Los hechos bélicos comenzaron como un enfrentamiento entre el Imperio Austro-Húngaro y Serbia, pero tras la declaración de guerra Austro-húngara a Rusia el 1 de agosto de 1914, el conflicto se transformó en un enfrentamiento militar a escala europea.  Finalmente se incrementaron las hostilidades hasta convertirse en una guerra mundial en la que participaron 32 naciones.  Veintiocho de ellas, denominadas "Aliados", y entre las que se encontraban Francia, Italia, Reino Unido, Rusia y Estados Unidos, lucharon contra la coalición de las "Potencias Centrales", integrada por Austria-Hungría, Alemania, el Imperio Otomano y Bulgaria.
En 1914 los intereses de las potencias mundiales empujaron a la humanidad a una nueva dimensión de conflicto, la Primera Guerra Mundial, que aunque se inició como un conflicto europeo terminó absorbiendo a las principales naciones del mundo.
La confrontación se inició tras el asesinato del archiduque Francisco Fernando en Sarajevo. Los grandes perdedores al cabo de los cuatro años en que se desarrolló la guerra fueron los imperios de Austria, que perdió tal distinción para siempre, y el imperio Ruso, cuya monarquía fue exterminada (la familia real fue ejecutada) par dar paso a un nuevo sistema de gobierno, el Bolchevique, liderado por Lenin.
El asesinato del archiduque austriaco Francisco Fernando y su esposa Sofía fue perpetrado el 28 de junio 1914 por un activista bosnio. Aunque Austria desconocía, si el gobierno serbio estaba involucrado en el asesinato, quería darle una lección por la fuerza. Temerosos por la posibilidad que Rusia ayude a su aliado Serbia, los austriacos buscaron el apoyo de sus aliados alemanes. Los austriacos se consiguieron el total respaldo del emperador alemán Guillermo 2°, en el caso que Rusia declarara la guerra a Austria. Este respaldo se lo denominó como el "cheque en blanco" para Austria, por parte de los alemanes. Austria declaró la guerra a Serbia el 28 de julio de 1914.
Ese 28 de julio el Zar Nicolás II de Rusia ordenó la movilización de su ejército contra Austria.
Alemania respondió con un ultimátum el 29 de julio para que Rusia se detuviera, Rusia se negó y Alemania le declaró la guerra el 1° de agosto.
Dado a que Francia había firmado un pacto con Rusia en 1894, los alemanes desconfiaban, si tenían que luchar una guerra en dos frentes: Rusia y Francia.
Alemania declaró la guerra a Francia el 3 de agosto y lanzó un ultimátum a Bélgica para pedir pasar por el territorio belga y luego invadir a Francia.
El 4 de agosto Gran Bretaña le declaró la guerra a Alemania, por haber violado el territorio belga. En realidad Gran Bretaña buscaba conservar su poder mundial.
Todas las grandes potencias parecían estar deseosas de arriesgarse a iniciar la gran guerra.
EE.UU. se convirtió en potencia mundial de primer orden al igual que Japón, cuya primacía en Asia ya nadie discutía. Alemania perdió su pequeño imperio colonial, pero aun así logró mantener su infraestructura nacional. Fue el caso contrario al de Francia, que se suponía había resultado victoriosa en la guerra.
Gran Bretaña, aunque menos afectada que Francia, también vio retroceder su prestigio y de repente se encontró en condición de igualdad con EE.UU., país sobre el que hacia menos de un siglo aún tenía la pretensión de volverlo a integrar dentro de sus colonias.
1.3.  Las Causas de la Guerra de 1914: Nacionalismo, desavenencia internacional y Militarismo
En la primera mitad del siglo XIX los liberales afirmaban que la organización de estados europeos siguiendo líneas nacionales podría conducir a una Europa pacífica, basada en un sentido de fraternidad internacional. Estaban muy equivocados.
Este sistema de estado-nación surgido en Europa en la segunda mitad del siglo XIX produjo competitividad. Las rivalidades por los intereses comerciales y coloniales se intensificaron durante una frenética expansión imperialista. Se formaron dos alianzas: a) Alemania y Austria; b) Italia, Francia, Gran Bretaña y Rusia, y en consecuencia las tensiones aumentaron.
Estas alianzas no cumplieron su idea básica. Cada nación-estado se consideraba soberana y no respetaban intereses del otro sino que, se movían según su propio interés. El crecimiento del nacionalismo durante el siglo XIX tuvo otra consecuencia: No todos los grupos étnicos habían alcanzado la vuelta de forjar una nación.
Los movimientos obreros socialistas se habían fortalecido a principios del siglo XX y eran propensos a huelgas para lograr sus propósitos. Algunos historiadores han argumentado que el deseo de suprimir el desorden interno podría haber alentado en 1914 a algunos líderes a aventurarse a la guerra.
También el crecimiento de ejércitos masivos a partir de 1900 no sólo incrementó las tensiones existentes, sino que en caso de guerra, esta sería muy destructiva. El militarismo aumentaba la influencia de los líderes militares. En las crisis ocurridas durante el verano 1914, la falta de credibilidad de los generales forzó a los políticos europeos a tomar decisiones en Razones Militares, más que en razones políticas.
En 1914 Serbia, apoyada por Rusia, quería crear un gran estado eslavo independiente en los Balcanes. Austria estaba determinada en evitarlo, porque veía peligrar su imperio austro-húngaro.
La guerra comenzó como un enfrentamiento entre el Imperio Austro-Húngaro y Serbia, pero tras la declaración de guerra austro-húngara a Rusia el 1 de agosto de 1914, el conflicto se transformó en un enfrentamiento militar a escala europea. Finalmente se incrementaron las hostilidades hasta convertirse en una guerra mundial en la que participaron 32 naciones. Veintiocho de ellas, denominadas "aliados", y entre las que se encontraban Francia, Italia, Reino Unido, Rusia y Estados Unidos, lucharon contra la coalición de las "Potencias Centrales", integrada por Austria-Hungría, Alemania, el Imperio Otomano y Bulgaria.
1.4.  La Guerra de 1914 a 1918
Los europeos fueron a la guerra con gran entusiasmo ayudados por las propagandas gubernamentales. La mayoría de la gente estaba convencida de la "causa justa". Los socialistas pasaron a segundo lugar, detrás de los intereses de la nación y tuvieron que frenar sus huelgas. En agosto 1914 todos creían que la guerra sería breve y estaban orgullosos de enviar a los jóvenes a defender su país. Todas las ilusiones respecto a la guerra sufrieron muertes espantosas. El plan Schlieffen (alemán) exigía, que el ejército alemán pasara por sobre Bélgica hacia el norte de Francia, que barriera Paris y cercara la mayoría del ejército francés. Las tropas alemanas atravesaron Bélgica el 4 de agosto y en 1 mes estaban a 30 km. de Paris.
Los alemanes no contaron con la rapidez del despliegue de los británicos, los cuales, junto con los franceses, al mando del general Joffre detuvieron a los alemanes en la batalla de Marne (6 al 10 de septiembre).
Los alemanes se replegaron un poco, pero el exhausto ejército francés no pudo aprovechar su ventaja. La guerra se estancó en un punto muerto. Comenzó la guerra de las trincheras durante 4 años, sin que se modificaran los frentes de batalla. En el frente este contra Rusia, Alemania logró una movilidad mayor a costo enorme de vidas. El ejército ruso fue derrotado definitivamente en la batalla de Tannenberg el 30 de agosto y también en los lagos Masurianos el 15 de septiembre. El gran vencedor fue Paul von Hindenburg.
Al ejército austriaco no le fue tan bien al principio porque fueron derrotados por los rusos en Galicia y desalojados en Serbia.
Para peor, los italianos traicionaron a los alemanes y austriacos, apoyando a los aliados y atacando a Austria en mayo de 1915.
Para ese entonces, los alemanes habían acudido en ayuda de los austriacos en Galicia, destruyendo al ejército ruso. Los rusos perdieron allí 2,5 millones de soldados.
Animados por el éxito, los alemanes y austriacos atacaron y derrotaron a los serbios en 1915.
Por estos éxitos obtenidos, los alemanes se concentraron nuevamente en su frente occidental contra Francia y Gran Bretaña.
En la ofensiva de Verdun en 1916, en la campaña británica del Hazme en 1916 y en el ataque francés a Champagne en 1917 se hizo evidente la insensatez de la guerra de las trincheras.
En Verdun se perdieron la vida de 700.000 hombres en un área de pocos Km. de terreno, en 10 meses de lucha.
El uso de gas venenoso en 1915 produjo nuevas formas de heridas.
1.5.  La ampliación de la guerra
Como otra respuesta al estancamiento del frente occidental, ambos lados buscaron nuevos aliados.  En agosto 1914 los turcos (Imperio otomano) se abrieron a Alemania y Austria.  Rusia, Francia y Gran Bretaña declararon la guerra al Imperio otomano en noviembre 1914.  Los búlgaros se aliaron a Alemania y Austria.  Los italianos se aliaron a Rusia Francia y Gran Bretaña, luego que estos le prometieran la anexión de tierras austriacas, después de la guerra.  La incompetencia militar italiana obligó a los aliados franceses y británicos, a acudir en defensa de los italianos.
En 1917 la guerra que había comenzado en Europa, fue llevada a otras partes del mundo.  En medio oriente Lawrence de Arabia (un funcionario británico) incitó a príncipes árabes, para que se rebelen contra el Imperio Otomano.  En 1918 las fuerzas británicas que estaban en Egipto destruyeron el remanente Imperio Otomano.  Los ingleses movilizaron sus fuerzas desde la India, Australia y Nueva Zelanda.  Los aliados se aprovecharon de la preocupación de los alemanes en la guerra en Europa y se adueñaron de las colonias alemanas en el resto del mundo.
1.6.  La entrada de USA a la guerra
Los americanos, al principio neutrales, pero debido al conflicto naval entre Alemania e Inglaterra tuvo que entrar en guerra.  Alemania ganó el primer conflicto naval contra Inglaterra en 1916.  Inglaterra utilizó su superior fuerza naval e impuso un bloqueo naval a Alemania.  Alemania reaccionó e impuso un contrabloqueo a Inglaterra, amenazando con sus submarinos a atacar cualquier barco, que se acercara a Inglaterra.  Hundieron barcos de pasajeros y entre ellos, americanos.
Los alemanes hundieron con sus submarinos al barco inglés Lusitania en 1915 y murieron 100 estadounidenses. USA protestó enérgicamente y Alemania tuvo que suspender su guerra submarina ilimitada por un corto período.
En 1917 los alemanes volvieron a la guerra submarina porque los funcionarios navales convencieron al emperador Guillermo 2° que con ello, podrían hacer rendirse a los ingleses por el hambre en un plazo de 5 meses. El emperador accedió.
El regreso a la guerra submarina provocó la entrada en guerra de los USA en abril de 1917.
Aunque la llegada de fuerzas USA a Europa fue recién en 1918, al declarar la guerra a Alemania en 1917, fue un motivador grande para las fuerzas aliadas.
En 1917 las fuerzas aliadas estaban en mal estado y en el frente occidental fueron derrotados una y otra vez. Los italianos fueron aplastados.
La revolución bolchevique en Rusia hizo, que el ejército ruso se retirara de la guerra.
El frente interno de las Potencias Centrales (Alemania, Austria-Hungría, Bulgaria y el Imperio Otomano) comenzaba a preocuparse a tal punto, que ese frente tenía tantas preocupaciones en el interno como en los frentes de batalla.
1.7.  El frente interno de la guerra total
La prolongación de la Primera Guerra Mundial provocó, que la guerra total afectara la vida de todos los ciudadanos.  La necesidad de organizar masas de hombres y de armas para años de combate llevó a una creciente centralización de poderes gubernamentales, a una mayor reglamentación económica y a una manipulación de la opinión pública, con el objeto de seguir adelante con la guerra.
1.8.  La guerra total: centralización política y reglamentación económica
Para toda Europa, los gobiernos del tiempo de guerra extendieron sus poderes sobre la economía.  Los sistemas capitalistas de libre mercado fueron depuestos temporalmente.
Se establecieron controles sobre precios, salarios y rentas.  Se reaccionaron los suministros alimenticios y materiales
Se regulaban las importaciones y exportaciones.  Se nacionalizaron los sistemas de transporte y las industrias.  Alemania ya contaba con un sistema más bien autoritario antes que comenzara la guerra.
Francia e Inglaterra no, pero incluso en estos países el poder del gobierno central aumentó drásticamente.
Las otras tres partes beligerantes fundamentales como ser Rusia, Austro-Hungría e Italia, tuvieron menor éxito que Gran Bretaña y Francia en la movilización para una guerra total.
A Italia le hicieron falta el entusiasmo público y los recursos industriales para una guerra.
1.9.  Orden público y opinión pública
A medida que la gran guerra continuaba y tanto las bajas como las privaciones empeoraban la insatisfacción interna reemplazó al entusiasmo patriótico. Los primeros dos años de guerra, hubo pocas huelgas pero en 1916 estas aumentaron drásticamente.  En 1916 y 1917, la oposición a la guerra provino de dos fuentes principales: los socialistas y los liberales.  A pesar de las fatigas, todos los países beligerantes (salvo Rusia, que se retiró debido a la revolución de los bolcheviques) siguieron luchando en 1917.
Los gobiernos de guerra sólo pudieron obligar al pueblo para luchar mediante la fuerza. En 1917, en Francia comenzaron a temer que la oposición abierta a la guerra debilitara la voluntad para luchar. Los gobiernos de la época de guerra debían acudir a la propaganda para incitar entusiasmo.
1.10.  Impacto social de la guerra total
El desempleo se acabó porque todos tenían que producir armamentos o ir al campo de batalla.  La causa obrera se benefició con la guerra.  Los gobiernos permitieron que los sindicatos participaran en la toma de decisiones importantes que llevó a cabo el gobierno (en Inglaterra, Francia y Alemania) en aspectos laborales.
A cambio, los sindicatos cooperaron en la limitación de salarios y planes de producción.
Se abrió el camino a la práctica de contratos colectivos.
Así creció el prestigio de los sindicatos, lo que les permitió atraer a más miembros.
La Guerra Mundial creó nuevos papeles para la mujer. Tuvieron que asumir cargos de los hombres, que estaban luchando en el frente.
El gobierno francés aprobó una ley en 1915, que estableció un salario mínimo para las mujeres de la industria textil.
Después en 1917, decretó que hombres y mujeres debían recibir igual paga por pieza trabajada.
Al finalizar la guerra los gobiernos se dispusieron rápidamente para desplazar a las mujeres de los trabajos, que con anterioridad los había alentado a asumir.  En algunos países surgieron movimientos feministas para su emancipación social y política. Surgió el derecho a votar para las mujeres en Alemania y Austria y en 1919 en USA. En cierto sentido la Primera Guerra mundial fue un gran nivelador social.
Los afortunados fueron los obreros calificados ya que no tenían que ir al frente de batalla y no entraban en la conscripción militar.
El impacto económico no fue uniforme. Los propietarios de grandes industrias se beneficiaron con los fabricantes de armamentos.
La creciente inflación provocó desigualdades. Los precios de los bienes de consumo subieron drásticamente.
El pueblo experimentó una pérdida del poder adquisitivo.
1.11.  Guerra y revolución
El gobierno zarista (en Rusia) resultó completamente inadecuado para las tareas de una guerra en 1914.
En poco tiempo, el pueblo comenzó a desconfiar de su gobierno.
El descontento Campesino surgió cuando las condiciones empeoraron.
Alejandra, la esposa del zar Nicolás II, lo aislaba cada vez más de los acontecimientos. Ella era alemana y actuaba bajo la influencia de Rasputin. Por ello, la clase media, los aristócratas, los campesinos, los soldados y los obreros se decepcionaban cada vez más con el zar. Asesinaron a Rasputin en 1916 para detener su influencia sobre la zarina, pero entonces, ya era demasiado tarde para salvar la monarquía. El zar cayó rápidamente en 1917.
1.12.  La revolución en Rusia en marzo de 1917
En marzo una serie de huelgas irrumpieron en San Petersburgo. El 10 de marzo que desde 1910 se celebraba como día Internacional de la mujer, 10.000 mujeres hicieron una demostración en San Petersburgo exigiendo "Paz y pan" y "abajo la democracia".
Se les unieron los obreros y juntos convocaron a una huelga general que logró cerrar todas las fábricas de la ciudad. Nicolás II ordenó la represión. La Duma (cuerpo legislativo) se reunió el 12 de marzo y estableció un Gobierno Provisional, que exhortó al zar a abdicar. Abdicó el 15 de marzo. Se derrumbó el gobierno zarista.
El gobierno provisional estableció un programa de palabra, religión, de reunión y libertades civiles pero esto no satisfizo ni a los obreros, ni a los campesinos. Estos querían el fin de la guerra.
El gobierno también se enfrentó con los soviets, o consejos de delegados obreros y soldados. Los soviets estaban compuestos por socialistas revolucionarios. Desde 1893 los socialistas revolucionarios se basaban en el terrorismo político para lograr sus metas.
Rusia también tenía un partido Social Demócrata Marxista, dividido en 1903 en dos fracciones, los Mencheviques y los Bolcheviques.
Los Mencheviques querían que los socialdemócratas fueran un partido socialista electoral de masas, que se basara en el modelo occidental.
Al igual que la socialdemocracia en Alemania, querían cooperar temporalmente con la democracia parlamentaria, a la vez que trabajaban para lograr el establecimiento del estado socialista.
Los Bolcheviques eran una pequeña fracción de los demócratas sociales rusos, bajo el liderazgo de Vladimir Ulianov, conocido como Lenin (1870-1924). Lenin quería lograr el socialismo sin antes pasar por previas revoluciones. Lenin decía que los soviets de los soldados, obreros y campesinos eran instrumentos adecuados para la toma del poder.
Los bolcheviques deberían lograr el control de esos grupos para derrocar el gobierno provisional.
Las consignas de Lenin era "Paz, Tierra y Pan", "Control obrero de la producción" y "Todo el poder a los soviets".
En marzo 1917 la orden militar Nº 1 dirigida a todas las fuerzas militares rusas fue: deponer a los oficiales y reemplazarlos con comités formados por representantes elegidos de entre los rangos bajos del ejército. Esto creó el caos militar y su colapso.
Las masas de soldados-campesinos abandonaron el ejército y se fueron a sus casas.
1.13.  La revolución bolchevique
En julio 1917 Lenin y los bolcheviques fueron acusados de incitar al derrocamiento del Gobierno Provisional y huyó a Finlandia. A finales de octubre 1917, los bolcheviques lograron una apretada mayoría en los soviets de San Petersburgo y Moscú. El número de miembros aumentó de 50.000 a 240.000. El 6 de noviembre los bolcheviques tomaron el Palacio de Invierno, sede del Gobierno Provisional. Lenin entregó la soberanía del Gobierno provisional al Congreso de los Soviets de Todas las Rusias, no obstante, el poder real pasó a manos de los Comisarios de Consejo del pueblo, encabezado por Lenin.
En 1918 fueron derrotados los bolcheviques por los socialistas revolucionarios. Los bolcheviques no querían un gobierno de la mayoría, sino el gobierno del proletariado, dirigido por los bolcheviques. Lenin, oportunista, quería el apoyo de las masas mediante el cumplimiento de las promesas bolcheviques. En su primera ley declaró la nacionalización de la tierra y la cedió a los soviets rurales. Lenin también cedió el control de las fábricas a los comités obreros Lenin había también prometido la paz.
El 3 de marzo 1918, el nuevo gobierno comunista firmó el tratado de Brest-Litovsk con Alemania, mediante el cual cedía el este de Polonia, Ucrania, Finlandia y las provincias bálticas para cumplir con la promesa de paz. Pronto se embarcaría en la guerra civil.
1.14.  La guerra civil
Había mucha oposición al nuevo régimen bolchevique o comunista. No sólo por parte de los aristócratas liberales, burguesía y los socialistas antileninistas, que incluían a los mencheviques y a los socialistas revolucionarios. Entre 1918 y 1921, el ejército bolchevique (ó rojo) se vio obligado a luchar en muchos frentes.
La primera amenaza seria para los bolcheviques vino de Siberia donde una fuerza blanca (anti-bolchevique) presionaba hacia el Oeste pero fue detenida casi en el río Volga.  También atacaron los ucranianos en el sudeste y hubo combates en las regiones bálticas. A mediados del 1919 las fuerzas blancas arrasaron Ucrania y avanzó casi hasta Moscú.
¿Cómo logró Lenín y sus bolcheviques el triunfo?: El ejército rojo se convirtió en una fuerza combativa y bien disciplinada, debido al genio organizativo de León Trotsky.
Los blancos no se ponían de acuerdo en la lucha contra los comunistas. Los comunistas tuvieron éxito en trasladar su fe revolucionaria en instrumento práctico de poder. Otro instrumento bolchevique fue "el terror revolucionario" que con su cheka (policía secreta roja) destruía a quien se opusiera al comunismo.
La intervención de ejércitos extranjeros para convencer a Rusia volver a la gran guerra (de la cual se habían retirado por la revolución bolchevique) hizo, que en cierto momento había 100.000 soldados extranjeros (japoneses, británicos, estadounidenses y franceses) estacionados en Rusia.
Esta intervención de los extranjeros hizo que a los rusos patriotas se unieran a los comunistas a luchar contra esos extranjeros para controlar su país.. Esto ayudó a los bolcheviques.
1.15.  El ultimo año de la guerra
Para Alemania, el retiro, en marzo de 1918, de los rusos de la guerra brindó renovadas esperanzas de un fin de la guerra favorable para ellos. Por eso querían concentrarse para un ataque masivo en su frente occidental y romper el empate hasta allí existente.
El ataque alemán fue lanzado en marzo y duró hasta julio de 1918 y tuvo éxito inicial. Un contraataque liderado por el general Foch, apoyado por 140.000 soldados americanos frescos derrotó a los alemanes de Marne el 18 de julio. Llegaron dos millones de soldados frescos de USA y por ello el general Ludendorf propuso un armisticio, pero no fue aceptado. El pueblo alemán estaba harto de la guerra y comenzaban a sublevarse, igual que el pueblo ruso.
Guillermo II capituló y dejó el país el 9 de noviembre de 1918, mientras que Friedrich Ebert (el primer presidente de Alemania) fundó una república. Dos días más tarde, el 11 de noviembre de 1918 se firmó el armisticio. La guerra había terminado, pero las fuerzas revolucionarias puestas en movimiento por aquélla todavía no se habían agotado.
1.16.  Levantamientos revolucionarios en Alemania y Austria-Hungría
Al igual que Rusia, también Alemania y Austria-Hungría experimentaron una revolución política, como resultado de la derrota militar. Los socialistas alemanes se habían dividido en dos grupos.  Una mayoría de socialdemócratas estaba a favor de la democracia parlamentaria con enfoque de una democracia social y eliminación del capitalismo. Una minoría de socialistas, disgustados por el apoyo de socialdemócrata a la guerra había firmado el Partido Socialdemócrata Independiente en 1916. En 1918 estos favorecieron una resolución social inmediata. Estos formaron el partido comunista
A diferencia de los bolcheviques rusos, los radicales alemanes no pudieron lograr el control del gobierno. Austria-Hungría también experimentó la desintegración y la revolución.
En la época en que la guerra terminó, el Imperio Austro-Húngaro había sido reemplazado por las repúblicas independientes de Austria, Hungría y Checoslovaquia y el gran estado monárquico Yugoslavia.  Europa Oriental quedó debilitada, por las rivalidades que surgieron del Imperio Austro-Húngaro.
1.17.  El acuerdo de paz
En enero de 1919, las delegaciones de veintisiete naciones aliadas victoriosas se reunieron en Paris para concluir el acuerdo final de la Gran Guerra.  El presidente de EEUU Wodrow Wilson quería una paz verdaderamente justa y duradera, la reducción de los armamentos nacionales así como la autodeterminación de los pueblos. Los intereses nacionales de los vencedores también complicaron las deliberaciones de la Conferencia de Paris en Versailles.
David Lloyd George, primer ministro de Gran Bretaña había ganado sus elecciones mediante promesas al pueblo, que cumpliría si se ganaba la guerra, con fuertes castigos a Alemania. Por ello, el pueblo inglés quería la victoria total contra Alemania.
Georges Clemanceau había prometido venganza contra Alemania y quería una Alemania desmilitarizada, enormes reparaciones de daños y un separado estado en el Rin, que sirviera como país separador entre Francia y Alemania. Wilson consideraba estas demandas como vindicativas y en nada acorde con su propuesta de "Paz eterna". A pesar de las 27 naciones presentes en Versailles las tres que tomaron las decisiones fueron Wilson (EEUU), Clemanceau (Francia) y Lloyd George (UK).
Wilson quería crear la Liga de Naciones que velaría sobre los acuerdos de la paz eterna. Los intereses creados en los ingleses y franceses sólo llevaron a firmar un compromiso de alcanzar un acuerdo de paz. En enero de 1919 se firmó y se adoptó el principio de la Liga de Naciones.
Clemanceau renunció al deseo de un estado independiente en el Rin pero aceptó una alianza defensiva con Inglaterra y EEUU para que ayuden a Francia en caso de ataque alemán. El acuerdo final de paz de Paris consistió en 5 tratados independientes con cada una de las naciones derrotadas: Alemania, Austria, Hungría, Bulgaria y el Imperio Otomano. Fue firmado en Versailles el 28 de junio de 1919. Alemania tuvo que reducir su ejército a 100.000 hombres y perder sus territorios: Alsacia Lorena y partes de Prusia. Nuevos estados surgieron en Europa Oriental.
Tanto el Imperio Alemán como el ruso sufrieron considerables pérdidas territoriales en Europa Oriental. El Imperio Austro-Húngaro desapareció completamente. Como resultado de los compromisos, prácticamente en cada estado de Europa oriental se dejaron problemas de minorías étnicas que podrían provocar conflictos posteriores. Para que los medios de cumplimiento de paz tuvieran éxito, se necesitaba un compromiso activo por parte de los tres vencedores, para que Alemania desarrollara una república pacifista y democrática.
Sin embargo, el rechazo del senado americano a la ratificación del Tratado de Versailles significó que EEUU nunca fuera miembro de la Liga de Naciones. Este retraimiento tuvo consecuencias nefastas. El retiro de los americanos de la alianza defensiva convenida con Francia e Inglaterra provocó también la retirada de Inglaterra. EEUU obligó así a Francia enfrentar sólo a su secular enemigo propiciando esta exacerbada nación llevara a cabo enérgicas acciones contra Alemania, que sólo intensificaron el resentimiento alemán.
A finales de 1919 parecía que la paz de 1919 comenzaba a deshilarse.
1.18.  Conclusión
La Primera Guerra Mundial sacudió los supuestos liberales y racionales de fines de siglo 19 y principios del 20 de la sociedad europea. Fue una guerra total y supuso una movilización de recursos y de pueblos, así como una creciente centralización gubernamental del poder en cuanto a las vidas de sus ciudadanos. Las libertades civiles, como la libertad de prensa, de palabra, etc. Fueron restringidas en nombre de la seguridad nacional. La expansión de la autoridad del gobierno en áreas como la educación masiva, la legislación del bienestar social y la conscripción masiva, la Primera Guerra Mundial hizo de la práctica de una autoridad central una forma de vida.
La Gran guerra señaló el fin de la hegemonía europea sobre los asuntos mundiales.
En 1917 la Revolución Rusa sentó los fundamentos para la creación de un nuevo poder soviético y además, EEUU ingresó en la guerra. No obstante, el fin de la era no fue del todo evidente, porque lo eclipsaron dos acontecimientos: el aislacionismo EEUU; el retiro de los soviets de los asuntos internacionales, mientras alimentaban el desarrollo de su propio sistema socialista, y aunque estos acontecimientos fueron sólo temporales, crearon un vacío político en Europa, que muy pronto sería ocupado por el renacimiento del poder alemán.
1.19.  Resumen de la gran guerra
1.- El heredero al trono de Austria fue asesinado en Sarajevo, Bosnia, en 1914.
2.- Los austriacos (piolas!) primero se aseguraron de que Alemania los defendería en caso de un conflicto bélico.
3.- Cuando obtuvieron la "carta blanca" de Alemania, le declararon la guerra a Serbia, por el asesinato.
4.- Alemania tuvo que cumplir su compromiso con Austria e inmiscuirse en esa guerra.
5.- Los rusos, aliados de Serbia, tuvieron que mandar tropas a Serbia y a la frontera con Alemania
6.- Alemania le declaró la guerra a Rusia
7.- Alemania, al principio estaba preocupada por la reacción de Francia, cuando declaró la guerra a Rusia
8.- Francia, aliada de Rusia, se aseguró la ayuda inglesa antes de entrar en guerra con Alemania.
9.- Alemania envalentonada por sus primeros triunfos contra Rusia declara la guerra a Francia y se asegura el paso por Bélgica, para arrasar a Francia en corto tiempo.
10.- Inglaterra, entra en escena y cuando Alemania avanza hasta cerca de Paris, entra en acción parando (junto con los franceses) el avance alemán.
11.- Se forma la guerra de trincheras, donde muere mucha gente, pero nadie avanza o consigue, salir del “empate”.
12.- En Rusia se arma el gran lío con la aparición de Lenin, que en 1917 arma la revolución soviética para derrocar al zar Nicolás.
12.- Rusia se retira de la Gran guerra y Alemania le impone una paz con fuertes pagos por los rusos y pérdida de territorio.
14.- Alemania envalentonada por el triunfo contra Rusia quiere salir del empate de la guerra de trincheras, contra los franceses e ingleses en Francia.
15.- EEUU entra en la guerra del frente occidental de Alemania con enorme caudal de soldados frescos, para pelearle a Alemania, juntos con franceses e ingleses.
16.- Van Hindenburg es batido en Francia y quiere proponer un armisticio, pero es negado por los aliados.
17.- En Rusia triunfa la revolución comunista, encabezada por Lenin y el terrorismo comienza. Las fuerzas blancas desde iberia y otros estados en Rusia, tratan de luchar contra los comunistas y se arma la guerra civil. Ganan los comunistas.
18.- Alemania pierde la guerra contra Francia, EEUU e Inglaterra
19.- En el Tratado de Versailles se firma la paz y el presidente de EEUU quiere una paz eterna, pero los ingleses y franceses quieren sacarle más provecho a su victoria de guerra.
20.- El senado de EEUU no ratifica el Tratado de Versailles y se aísla de los acuerdos firmados en el mismo
21.- Inglaterra también se retira y Francia queda sola para arreglárselas, en caso que Alemania los volviera a atacar, cosa que sucede con Hitler en 1939-1940.
22.- Los Leninistas siguen con su comunismo durante 70 años más, hasta la caída del muro de Berlín


Capítulo Dos: EUROPA Y EL MUNDO DESPUES DE LA PRIMERA GUERRA: EL FASCISMO Y EL NAZISMO
2.0.  Europa y el mundo después de la Guerra de 1914-18
Tras el final de la Primera Guerra Mundial, se instituyó la Sociedad de Naciones, que nació con el fin de evitar que un conflicto de esa magnitud volviese a repetirse. El Imperio Ruso pasa a ser la URSS, que con la ideología marxista de Lenin, se convierte en la primera nación del mundo gobernada por el “proletariado”. EE.UU. prosiguió su rápido desarrollo económico que se vio perturbado, sin embargo, por la “gran depresión” de 1929. Argentina, que había suministrado gran cantidad de mercancías a Europa durante la guerra, se transformaba rápidamente y había alcanzado la distinción de ser uno de los países más ricos del mundo.
Alemania, asfixiada por las onerosas disposiciones del Tratado de Versalles, tenía su sistema financiero en la crisis más grande que conoció ese siglo, mientras trataba de lograr una estabilidad democrática con la República de Weimar de la que Paúl von Hindenburg era presidente. La situación en Francia no era mucho mejor, lo que propició el descontento social que se traduciría en una inestabilidad política permanente.
Japón extendía su presencia en Asia. Primero se apoderó de Corea y luego se anexó u ocupó regiones enteras de china. Además el Imperio Japonés se hizo con las colonias que Alemania tenía en el Pacífico.
Durante los años ’30 el creciente descontento de los alemanes hizo que Adolfo Hitler tomara el control del país en 1933 con un apoyo de la población sin precedentes. Alemania dejó de lado la República de Weimar y se convirtió en un estado totalitario al igual que la Italia de Benito Mussolini. Alemania se desarrolla nuevamente, la economía se relanza con el impulso que le da la industria y la inversión del estado en infraestructuras.
El Imperio Japonés se consolidaba en Asia, afectando los intereses de Europa y EE.UU., especialmente en el pacífico. Japón crea un “Imperio títere” en China bajo el nombre de Manchukuo.
Gran Bretaña mantuvo su sistema político prácticamente inalterable, al contrario que Francia, que no logró consolidar una organización político-social fuerte.
Rusia, que entre tanto se había transformado en la URSS, fue escenario de hambrunas endémicas y una constante lucha por el poder.
La Guerra Civil Española desangró a esa nación, la convirtió en un estado totalitario y sirvió de preámbulo a la gran guerra que estaba por venir en el continente.
La situación en el resto del mundo no sufrió alteraciones considerables.  En EE.UU. el presidente Franklin Delano Roosevelt, lideró la recuperación económica del país tras la crisis provocada por la gran depresión de 1929.
2.1.  El Fascismo
El fascismo (del italiano fascio, haz, fasces, a su vez del latín fasces, pl. de fascis) es una ideología autoritaria que exalta la idea de nación y raza por encima del individuo, y que se asocia con una política de ultraderecha. El nazismo se suele considerar una forma de fascismo.
La concepción fascista se pronuncia por el Estado; y se pronuncia por el individuo en cuanto éste coincide con el Estado, que es conciencia y voluntad universal del hombre en su exigencia histórica. Está en contra del liberalismo clásico, que surgió de la necesidad de reaccionar frente al absolutismo, y que terminó su función histórica desde que el Estado se transformara en la conciencia y voluntad popular.
El fascismo tiene un fuerte componente racista y se opone al liberalismo tradicional. Desdeña las instituciones del Estado republicano y sustituye el voto como expresión de la voluntad popular por las expresiones masivas de apoyo al líder. No considera un valor la libertad de expresión y recurre a la violencia sistemática para obtener el poder o mantenerse en él. Mussolini, fundador del PNF Partito Nazionale Fascista, opuso a los principios de la Revolución Francesa de «libertad, igualdad y fraternidad» la consigna «creer, obedecer y combatir». Históricamente, el fascismo hizo culto a la fuerza, al machismo y a la vitalidad, adoptó uniformes y lenguaje militar y ha manipulado las ideas de Friedrich Nietzsche sobre el poder de la voluntad y la creación del hombre superior.
En diversos lugares del mundo, los movimientos fascistas surgieron apoyados por sectores ultramontanos de sectores nacionalistas extremos. En general, describieron como su enemigo a una conspiración internacional formada por judíos, comunistas y masones (la sinarquía) (aunque pueden incluir en ese entramado a cualquier organización que juzgue trasnacional) y opuesta a los intereses del Estado-nación, como el capitalismo. La oposición a la masonería, que puede parecer anacrónica, responde sin embargo a una lógica de continuidad del tiempo histórico en el que la red de los masones permanece como custodia invisible de las ideas del liberalismo. Los fascistas sustentan una ideología de lucha entre los estados que se resuelve mediante la imposición y expansión del más fuerte.
Aunque no todo gobierno militar es fascista, el término suele usarse para designar a las dictaduras y a los partidos o agrupaciones que se expresan mediante la violencia o predican el autoritarismo y el desprecio por quienes no piensan del mismo modo.
2.1.0.  Historia
En "principio" se habla de fascismo para referirse al movimiento político autoritario de Benito Mussolini, pero por extensión suele aplicarse a cualquier manifestación de autoritarismo. Sin embargo, uno de los primeros modelos fascistas, aunque aún sin ese nombre, lo creó en Francia, a comienzos del siglo XX, el escritor Charles Maurras, con su partido Acción Francesa y su grupo de choque juvenil, al que llamó los Camelots du Roi.
A finales del siglo XIX empezó a tomar cuerpo en Italia una ideología nacionalista ultra conservadora que se denominó fascio. Tras la Primera Guerra Mundial, el país estaba empobrecido, el gobierno era débil y había muchos resentimientos porque Italia no estaba de acuerdo con las conclusiones del Tratado de Versalles.
En 1919, Benito Mussolini canalizó el descontento popular y fundó el Partito Nazionale Fascista (PNF), caracterizado por su oposición a las ideologías políticas liberales y al comunismo. La alta burguesía italiana utilizó a los fascistas para desarticular los movimientos obreros organizados y Mussolini fue reuniendo partidarios, hasta que, en 1922, obligó al rey de Italia, Víctor Manuel III, a entregarle el poder, que detentó con el título de Duce (caudillo).
Las ideas fascistas tuvieron eco en otros países europeos, sobre todo en Alemania y en menor medida en España, donde cobraron importancia organizaciones de corte fascista como el Partido Nacional Socialista Alemán de los Trabajadores (nazi) y la Falange Española respectivamente.
Mussolini captó voluntades entre los jóvenes a través de la agrupación de los camisas negra, así como Adolf Hitler tuvo sus camisas pardas, como continuidad del modelo de Maurrás. Los despliegues de masas, organizados y disciplinados, formaron parte de la liturgia fascista en Italia, Alemania y Grecia.
En Grecia, el General Ioannis Metaxas estableció un régimen de carácter fascista en 1936. El Fascismo Griego tenía muchos paralelismos con el fascismo alemán e italiano (militarismo, saludo romano, intervencionismo, doctrina racista y nostalgia por las glorias pasadas del país), aunque algunas características propias lo distancian. El periodo fascista en Grecia acabó en 1941, con la muerte de Metaxas y la ocupación alemana.
En España, el general Francisco Franco contó con la ayuda de los fascistas italianos y los nazis alemanes para derrotar al ejercito republicano en la guerra civil iniciada en 1936, e instaurar un régimen dictatorial que duro casi 40 años y que al principio contó con el apoyo de los falangistas, de cuño fascista. La alianza entre Hitler y Mussolini conocida como Eje Berlín – Roma fue un paso previo al inicio de la Segunda Guerra Mundial.
El fascismo en sus expresiones más tradicionales resurgió en Occidente en las décadas de los 80 y 90 del siglo XX bajo el nombre de neofascismo, aunque con formas no muy distintas a las que tuvo históricamente. En concreto en Italia apareció después de la segunda guerra mundial bajo la forma del partido político Movimento Sociale Italiano (misinos).
2.2.  Nazismo
Nazi o Nazismo es la contracción de la palabra alemana Nationalsozialismus, que significa nacionalsocialismo. La palabra nazi se utiliza para todo lo que se relaciona con el régimen que gobernó Alemania de 1933 a 1945 con la llegada al poder del partido nacional-socialista, el autoproclamado Tercer Reich y Austria a partir de la Anschluss. La Alemania de este periodo se conoce como la Alemania nazi.
Fue un término acuñado por el ministro de propaganda del régimen alemán Joseph Goebbels, que la usó durante uno de sus discursos para referirse a los miembros de su partido, el Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei (NSDAP) Partido Nacional Socialista Alemán de los Trabajadores.


2.2.0.  Origen y desarrollo del modelo Nazi
En 1919, Adolf Hitler se unió al Partido Obrero Alemán, haciéndose cargo del área de propaganda. Un año más tarde el partido publicó su programa: Veinticinco puntos entre los que se contaban el rechazo al Tratado de Versalles, la aspiración a la unidad con Austria en la "Gran Alemania" y a un gobierno central fuerte, y la voluntad de reservar a Alemania sólo para los "verdaderos" alemanes. Se adoptaba asimismo un nuevo nombre, el de Partido Nacional Socialista Obrero Alemán. Nacía así el partido Nazi, dirigido por el propio Hitler desde 1921. Tras un fallido intento de golpe de Estado en 1923, y la condena a prisión de Hitler, el crecimiento del caudal electoral nazi llegaría con la crisis de 1929. Aún sin tener mayoría en el parlamento, en 1933 Hitler sería llamado por los sectores conservadores para ocupar el cargo de canciller.
2.2.1.  Contexto histórico
Es una ideología que surge en la Alemania de los años 20 pero que no alcanzará importancia hasta los años 30 momento en que las duras condiciones de paz impuestas en el Tratado de Versalles (1919) se juntan con la grave crisis mundial del crack del 29. A nivel mundial las democracias liberales quedan fuertemente desacreditadas. La situación mundial parece dar razones a las reivindicaciones obreras tradicionalmente vinculadas al marxismo. Tal y como Marx había sugerido en el Capital el propio sistema se come a sí mismo empobreciendo a la clase trabajadora que es la misma que ha de consumir los propios productos que produce. Se acumulan los stocks y las empresas quiebran, despiden trabajadores y la situación se agrava más aun. En Alemania la situación es más acuciante aún ya que han de pagar el humillante tributo de la derrota en la primera guerra mundial y el descontento popular ante la injusta situación hace que las calles se llenen de manifestaciones extremistas de toda índole. Comunistas y nacionalsocialistas sobre todo. Los nacionalsocialistas creen en la existencia de una conspiración judía para hacerse con el control mundial. Advierten que muchos de los principales líderes obreros son también judíos y asimilan ambos conceptos, bolchevismo y judaísmo, en una misma cosa. Los nacionalsocialistas o nazis encontrarán en este colectivo el blanco perfecto de sus iras para descargar toda la frustración ante la pésima marcha de la economía. Su discurso no ha variado desde su creación como Partido Obrero Alemán, expulsar a lo judíos, imponer el orden y acabar con el tratado de Versalles. Esta ideología no hubiese llegado a más, probablemente, sin la adhesión de un Hitler idealista e hipnótico orador ni sin el apoyo de las clases altas que veían en el una salvaguarda frente al comunismo. Su fuerte carácter pronto lo lleva a capitanear el partido que puede compararse perfectamente a un grupo de fieles de una secta fanática. Los principales ideólogos del partido cuando este llegue al poder ya están allí, (Goering, Himmler, Rudolf Hess...) y los principales elementos que lo caracterizarán también. Una fe ciega en un líder, Hitler, y un enemigo mortal al que echar todas las culpas, los judíos, dos elementos estos presentes en toda creencia fanática. Creyentes con una fe inquebrantable en Hitler que, curiosamente, harán notar sus animadversiones hacia sus compañeros de partido compitiendo unos con otros por obtener los favores del Führer cuando este ostente el poder. .
2.2.2.  La ascensión del nazismo
Las ideas de Hitler pronto cautivan a mucha gente y desde los poderes económicos y financieros no lo ven con malos ojos ya que se declara fuertemente anticomunista. Y hay que recordar que la agitación comunista en Alemania por aquel tiempo era fuerte. Hitler será detenido y encarcelado por provocar disturbios con sus exaltados llamamientos contra la República de Weimar. Allí escribirá el "Mein Kampf" o "Mi lucha" que pronto se convierte en el elemento que le faltaba al colectivo, un libro sagrado. En él declara firmemente su antisemitismo y su anticomunismo y deja claro que la suya es una raza elegida. Elegida para gobernar.
El grupo al que pertenecía ya hacía tiempo que llevaba forjando todo un mito en torno a la raza aria. Un mito sobre sus orígenes sobre su fuerza y su vigor y, sobre todo, sobre su superioridad respecto a las demás razas. El nacionalsocialismo resulta una ideología fascista en la medida que se caracteriza por dar gran importancia al estado, por presentar un fuerte liderazgo de un caudillo supremo, en este caso Hitler y por defender un imperialismo visceral que debe llevar a conquistar los pueblos que se consideren inferiores. A la pregunta de qué es el nazismo muchos alemanes en aquella época respondían: la voluntad del Führer.
2.2.3.  La política de higiene racial
Pero el nazismo va aún más allá que todo eso. No es solo una dictadura personal e imperialista sino que, de hecho, está imbuido de una paranoia racial que le lleva a tejer todo un entramado científico-místico. Por una parte pretende mediante la moderna ciencia de la biología y la selección natural de Darwin demostrar la realidad de la raza pura y por otra parte presenta la creencia mística de que esta debe recuperar unos poderes que se le suponen perdidos por los cruces con razas degeneradas, como los judíos o, en menor medida, los eslavos. En los judíos se centra el mal de males y hacia el final de la guerra empezarán a ser exterminados en los campos de concentración. El régimen que se implanta tras la victoria de Hitler el 1933 ejercerá un fuerte control sobre cada aspecto de la sociedad mostrando especial interés en la educación de la juventud alemana. Desde la más tierna infancia, se enseña a los niños a ser duros y a sufrir la lucha por ser el más fuerte seleccionando poco a poco a unos escogidos que irán conformando una nueva élite de guerreros sagrados (las SS) a modo de una nueva Esparta naciente y victoriosa. La ciencia tampoco escapa a la obsesión nazi usándola cuando es menester para justificar sus ideas o para buscar nuevas armas para la guerra que se prepara. Pero las medidas más escalofriantes son el control reproductivo de la sociedad alemana. Es imperiosa la necesidad de crear nuevos arios y de sacar de circulación aquellos que presenten defectos en nombre de la higiene racial, promoviendo la eutanasia y recurriendo a la eugenesia si hace falta. Así mismo, se busca la fecundación de todas las alemanas de buena sangre por parte de la élite aria para que poco a poco la raza perdida recupere su esplendor. Finalmente, el control también lo será sobre las religiones. Ni siquiera los cristianos se salvan de su persecución. Se abandonan casi todos los símbolos cristianos y el pueblo se entrega ciegamente a una nueva religión en la que Hitler es el dios supremo. El dios de un nuevo culto basado en creencias paganas y mitologías ancestrales del origen de la raza y de la predestinación de ésta a dominar el mundo entero. Un culto llamado nazismo.
2.2.4.  Hitler: de canciller a dictador
Una vez en el cargo, Hitler llamó a nuevas elecciones en medio de una intensa propaganda nazi. Muy poco tiempo antes de los comicios, el parlamento (Reichstag) fue incendiado. Entonces Hitler culpó a los comunistas, sugiriendo que el incendio era el comienzo de una revolución y sembró el pánico con el objetivo de un mayor caudal electoral. Finalmente, las elecciones le otorgaron el control del Parlamento, el que poco después aprobaba una ley que establecía una dictadura a través de medios democráticos. Hitler impuso desde entonces un gobierno centrado exclusivamente alrededor de su figura, basado en el principio del caudillo o Führer Prinzip. Según este principio político, el Führer (Caudillo) quedaba identificado con el pueblo ("Era" el pueblo), y sólo él conocía y representaba el interés nacional. Esta representación del pueblo por el líder era esencial: no suponía ningún procedimiento de consulta y delegación del poder. El Führer Prinzip, sostenía sus ideólogos, reemplazaba a un gobierno irresponsable e impotente (el parlamentario), por otro poderoso y en el que la responsabilidad recaía en una sola figura. Así, la voluntad del Führer se transformaba en la ley. La aplicación de este principio resultó en formas totalitarias de control y represión, ya que cualquier oposición a los designios del Führer era, por definición, Antinacional.
2.2.5.  Las Medidas Represivas
Hitler aplicó de inmediato la represión contra un amplio espectro de ciudadanos: los judíos (definidos como enemigos de la nación), los comunistas y socialistas, los líderes sindicales, los testigos de Jehová, los desafectos y todo aquello que no encajara en la estrecha definición nazi de la "nación". La represión la llevaron adelante prioritariamente las SS, fuerzas paramilitares creadas en 1925 y fortalecidas por el régimen, y la GESTAPO, que era la policía secreta nazi y que contaba con una densa red de espías y delatores. El terror se ejercía de forma directa: por medio de la censura, las agresiones físicas, los arrestos y las detenciones en campos de trabajo.
2.2.6.  El Antisemitismo Nazi
Para Hitler, los comunistas eran traidores y enemigos de la nación alemana. Pero había un enemigo mayor aún que se fusionaba con ese y con los otros posibles: los judíos. Partiendo de una concepción racista, desde principios de los años veinte Hitler fue construyendo un estereotipo racial del judío, un artificio que englobaba a todos aquellos arquetipos sociales que suscitaban odio o temor, sobre todo entre los hombres de clase media. Los judíos encarnaban, para Hitler, todos los males que aquejaban a la nación alemana (de raza aria): eran los comunistas, los proletariados agitadores, los financistas avaros y los grandes industriales que exprimían al pueblo alemán; eran la prensa que difamaba a la nación, y también los débiles y corruptos parlamentarios cómplices de los humillantes tratados de paz y de la debilidad de la nación. Eran, en síntesis, el enemigo racial, que desde el interior corrompía y contaminaba a la nación, debilitándola. El judío era el enemigo absoluto que tanto necesitaba el sistema totalitario para la movilización política y social, así como para distraer la opinión pública de los propios problemas.
2.2.7.  De las leyes discriminatorias al sistema de campos
En 1935, las leyes de Nuremberg privaron a los judíos de la ciudadanía alemana y de todo derecho. Se les prohibió el contacto con los arios y se les obligó a portar una identificación. Las leyes afectaban a todos aquellos a quienes el Estado definía racialmente como judíos, como "semitas", más allá de que practicasen o no la religión judía. La violencia y el acoso de las SS y de la policía a los judíos continuaron, produciéndose masivas emigraciones. Luego, siguió una segunda fase de expropiación, caracterizada por la "arianización" de bienes, los despidos y los impuestos especiales. En 1938 se les prohibió a los abogados y médicos judíos el libre ejercicio de sus profesiones y se obligó a que los que tenían nombre no judíos antepusieran los de "Sara" o "Israel" a los propios. En noviembre, esgrimiendo como excusa el asesinato de un diplomático alemán en París a manos de un joven judío fueron atacados por miembros de las SS, en lo que se llamó "noche de los cristales". Los judíos fueron considerados globalmente responsables del ataque y obligados a reparar los daños, a indemnizar al estado alemán por los destrozos y a entregar el dinero recibido a compañías de seguro. Se los excluyó de la vida económica, se les prohibió el acceso a las universidades, el uso de transportes públicos y frecuentar lugares públicos como teatros o jardines. Finalmente, los judíos fueron concentrados en guetos (barrios especiales donde vivían hacinados) o en campos. A esto seguiría la esclavización y el exterminio durante la guerra. Los campos, inicialmente destinados a la prisión preventiva de "enemigos del estado" (comunistas, por ejemplo), se convirtieron en lugares de trabajo forzoso, para experimentos médicos y para la eliminación física de judíos, testigos de Jehová (conocidos entonces como los Bibelforscher), gitanos, homosexuales y discapacitados.
2.2.8.  La política interior: la Propaganda
La teoría nazi sostenía que entre el Führer y su pueblo existía una armonía mística, una absoluta comunión. Pero en la realidad, la aprobación y adhesión del pueblo debían ser logradas. Por eso, la propaganda fue llevada adelante por Joseph Goebbels desde el "Ministerio del Reich para la educación del pueblo y la propaganda", creado en 1933. La propaganda se desarrolló en varias direcciones. Se recurrió a los grandes actos públicos, manifestaciones y desfiles nazis, que escenificaban la grandeza de Hitler y la disciplina impecable de su ejército; se difundieron políticas de bienestar (vacaciones, pensiones, etc.) y se recurrió a los medios de comunicación masiva. Los afiches favorables al régimen nazi y a su política cultural y racial cubrieron las ciudades. Los periódicos y libros fueron sometidos a una estricta censura, y se llevaron a cabo grandes quemas de libros considerados "perniciosos". El cine sufrió no sólo la censura sino además la manipulación. Todas las películas debían contener algún mensaje pro-nazi. El propio estado se ocupó de producir películas documentales de propaganda, utilizando todos los adelantos de la técnica y arte. La radio se convirtió en un medio muy importante para el régimen, ya que permitía que la voz del Führer entrara en los hogares alemanes, del mismo modo que la propaganda nazi.
2.2.9.  Un modelo de conducta para los jóvenes
La propaganda no buscaba sólo fortalecer la fidelidad al régimen o el odio hacia los judíos, sino también difundir formas culturales consideradas propias o saludables para la nación, identificadas con la raza aria. De esta manera, se instaba a los jóvenes sanos a casarse, informándoles previamente de los antecedentes raciales de su pareja, y a procrear familias numerosas. Las mujeres eran alentadas a permanecer en el hogar, a obedecer a sus maridos y a dedicarse a la crianza de los niños. Los jóvenes fueron un blanco importante para la propaganda nazi. Se crearon instituciones destinadas a la socialización de niños y jóvenes, como las juventudes Hitlerianas. En ellas los jóvenes recibían una cuidadosa educación física y adoctrinamiento político. Las niñas eran entrenadas para sus futuras tareas en el hogar, mientras los niños aprendían destrezas militares.
2.2.10.  La economía: el bienestar como propaganda
Para Hitler, su régimen había restablecido la "primacía de la política", a las cual debía someterse la economía del Tercer Reich. Así, hasta 1939, las demandas de los industriales (de menores costos) se enfrentaron con la necesidad de la legitimación del régimen, dotando de cierto bienestar a los trabajadores. Las competencias nacionales de destreza en el oficio, o el lanzamiento de Volkswagen -el auto del pueblo- fueron claros ejemplos de esta obra "social" del Tercer Reich.
Las políticas socialistas de la Alemania nazi sólo pudieron hacerse compatibles con el gasto en armamento a costa de un enorme déficit público (que se acumuló año tras año desde 1933) y de un control de precios y salarios policíaco, que provocó todo tipo de distorsiones e ineficiencias económicas. Según algunos economistas, la economía alemana estaba a las puertas de una crisis gravísima, que se abortó con el inicio de la Segunda Guerra Mundial
2.2.11.  La política exterior
El objetivo final de la política exterior nazi era la conquista del lebensraum o espacio vital alemán. Su imperialismo era a la vez económico y racial. Hitler sostenía que el pueblo elegido (la raza superior) debía disponer de suficiente espacio vital, definido como una relación entre los recursos (tierras, alimentos) y la población. Su objetivo inmediato eran las tierras de Europa Oriental, pobladas por razas consideradas inferiores. La política interior totalitaria del Tercer Reich estaba al servicio de su política exterior expansionista. El totalitarismo creaba las bases materiales y psíquicas para la conquista exterior y, al mismo tiempo, los grandes éxitos y la conciencia de la "misión" de la raza distraerían a la población de la represión interna.
2.2.12.  El rearme
Hitler expresó desde un principio su voluntad de rearme a Alemania, realizado primero en secreto, se hizo público después de 1935, y fue tolerado por las naciones europeas que estaban más preocupadas por el avance del comunismo que el nazismo. La política inglesa y francesa fue la del "apaciguamiento", que consistía en conceder a Hitler aquello que reclamaba y firmar nuevos pactos, apostando con esto a mantener a los nazis bajo control. Ejércitos mayores y mejores entrenados, producción de barcos de guerra, aviones, tanques y municiones, e investigación de nuevos tipos de armamento, absorbieron crecientes recursos estatales. Por otro lado, el rearme permitió llegar al pleno empleo y dejar atrás la crisis de 1929. Esto reactivó la economía alemana y trajo un nuevo prestigio al Reich.
2.2.13.  Hacia la Guerra
En 1936, las fuerzas militares alemanes reocuparon sorpresivamente Renania. Desde ese momento y hasta 1939 la táctica consintió en ataques justificados por el derecho alemán al lebensraum, seguido por nuevas promesas de paz. Al episodio de Renania le siguió la intervención en la guerra civil española y la anexión de Austria en 1938. La semi-dictadura austriaca intento en vano impedir la campaña de anexión de los nacionalistas austriacos, y dejó finalmente el poder a los alemanes en 1938. Un plebiscito a favor de la "Gran Alemania" confirmó luego la Unión. El siguiente objetivo fue Checoslovaquia, donde un conflicto con la minoría alemana de los Sudetes le sirvió de excusa para la anexión de la región en 1938. Inglaterra y Francia accedieron a estas pretensiones alemanas y Checoslovaquia debió ceder. Pero Hitler invadió el resto de Checoslovaquia en 1939. Esto puso de manifiesto su verdadera intención y el fracaso de la política de "apaciguamiento" de Inglaterra y Francia. Cuando, tras firmar un pacto de no agresión con la Unión Soviética, Hitler se lanzó en septiembre de 1939 a invadir Polonia, Francia e Inglaterra le declararon la guerra. Así comenzaba la Segunda Guerra Mundial.
2.2.14.  Elementos clave de la ideología nacionalsocialista temprana en Alemania
  • Programa Nacional Socialista
  • Racismo
  • Especialmente el antisemitismo.
  • Creación de la Herrenrasse por el Lebensborn (un departamento del Tercer Reich)
  • Antieslavismo (al menos hasta la II Guerra Mundial).
  • Creencia de algunos ideólogos en la superioridad de la raza aria, alemana y nórdica; otros defendían sencillamente la diferenciación racial.
  • Eutanasia y eugenesia buscando la supuesta "higiene racial"
  • Antimarxismo, anticomunismo, antibolchevismo
  • Negación de la democracia, con la consiguiente prohibición de la existencia de partidos políticos, sindicatos.
  • Führerprinzip/creencia en el líder (Responsabilidad ascendente y autoridad descendente).
  • Fuerte exhibición de la cultura local.
  • Regeneración del arte.
  • Amor a la Naturaleza y creación de reservas naturales y leyes de protección de la Naturaleza.
  • Darwinismo social
  • Defensa de Sangre y Tierra (en alemán: "Blut und Boden" - idea representada por los colores rojo y negro de la bandera nazi)
  • "Lebensraumpolitik", "Lebensraum im Osten" (Creación de más espacio vital para los alemanes).
  • Relación con el fascismo italiano de Benito Mussolini y el español de Francisco Franco.
  • Creación del Frente de Trabajo, que aglutinaba a los trabajadores de Alemania.
  • Proyecto "Belleza en el trabajo" para mejorar las condiciones laborales de los obreros.
  • Creación de la "Ayuda de Invierno" para acabar con el hambre y la penosa situación de muchos alemanes antes del Reich.
  • Grandes actos de masas para fomentar el espíritu colectivo.
  • Era obligatorio, a partir de los 10 y hasta los 17, ser miembro de las Juventudes Hitlerianas.
2.2.15.  El nacionalsocialismo en la actualidad
  • Tras la Segunda Guerra Mundial, continuó inspirando a los movimientos neo-nazis.
  • En muchos países, entre ellos la Alemania actual, hay leyes estrictas en contra del nazismo, que es considerado un delito.

  • Actualmente, las referencias al nazismo y a Adolfo Hitler, así como a diversos personajes y organizaciones influyentes, son muy recurrentes, pero se suelen considerar cuanto menos ofensivas si se realizan en el contexto de una discusión con el objetivo de defender el propio punto de vista sobre algún tema. Por ejemplo, en numerosas discusiones políticas, con el fin de atacar al adversario, se hace referencia a la famosa cita de Joseph Goebbels ("Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad").

  • Además, son muchos los que buscan distanciarse ideológicamente lo máximo posible de Adolfo Hitler, incluso en temas que se supone que no son políticos.
  • El neo-nazismo está muy presente hoy en día en Estados Unidos, Alemania, Austria y Chile.

  • En España el nazismo no tiene más repercusión que en cualquier otro país europeo, salvo aquellos de tradición anterior.


Capítulo Tres: LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL (1939-1945)
3.0.  La Segunda Guerra Mundial
De forma activa o pasiva, países de todos los continentes se vieron implicados o afectados por la segunda guerra mundial, una contienda en la que naciones con siglos de civilización se enfrentaron en una escala destructiva sin precedentes.
La segunda guerra mundial fue un conflicto armado que se extendió prácticamente por todo el mundo entre los años 1939 y 1945. Los principales beligerantes fueron, de un lado, Alemania, Italia y Japón, llamadas las potencias del eje, y del otro, las potencias aliadas, Francia, el Reino Unido, los Estados Unidos, la Unión Soviética y, en menor medida, China. La guerra fue en muchos aspectos una consecuencia, tras un difícil paréntesis de veinte años, de las graves disputas que la primera guerra mundial había dejado sin resolver. La frustración alemana después de la derrota y los duros términos del Tratado de Versalles, junto con la intranquilidad política y la inestabilidad social que afectaron crecientemente a la república de Weimar, tuvieron como resultado una radicalización del nacionalismo alemán. De esta forma se produjo el advenimiento al poder de Adolf Hitler, jefe del Partido Obrero Alemán Nacional Socialista (NSDAP), o partido nazi, de ideología totalitaria, ultranacionalista y antisemita.
Después de haberse otorgado plenos poderes en 1933, Hitler, que había asumido el título de Fuhrer o caudillo del Tercer Reich, impulsó el rearme secreto de Alemania. Aprovechó la falta de decisión de las potencias europeas para oponerse activamente a sus designios y ordenó la ocupación militar de Renania en marzo de 1936, decisión que contravenía unilateralmente el Tratado de Versalles.
En ese mismo año, Benito Mussolini, el dictador fascista de Italia, que ya se había embarcado en una agresión a Abisinia (Etiopía), firmó con Hitler un acuerdo secreto germano-italiano que daría lugar al establecimiento del Eje Romano-Berlín. Al año siguiente, Italia se unió al pacto que Alemania y Japón habían firmado en 1936. Fue el llamado pacto tripartito.  Por ello, Alemania e Italia intervinieron, en nombre del anticomunismo, en la guerra civil española iniciada en 1936.
3.1.  La ofensiva alemana
En marzo de 1938, Hitler envió tropas alemanas para ocupar Austria, que pronto fue incorporada por plebiscito al Tercer Reich (el Anschluss). En una hábil combinación de presiones internas y externas, logró la anexión o neutralización del territorio checoslovaco en marzo de 1939. En abril del mismo año, Italia se anexionó Albania. En agosto se firmó un pacto de no-agresión entre Alemania y la Unión Soviética, en el que se establecía una cláusula secreta sobre la división de Polonia y el establecimiento de esferas de influencia soviética y alemanas en los estados bálticos y en Finlandia. Tras este atrevido acuerdo, que dejó atónitos a los gobernantes del resto de Europa, Hitler ordenó iniciar la invasión de Polonia el 1 de septiembre de 1939. El Reino Unido y Francia declararon la guerra a Alemania dos días después. El 17 de septiembre, tropas soviéticas penetraron en la parte oriental de Polonia, que de esta forma quedó dividida entre Alemania y la Unión Soviética. A finales de 1939 se firmó un nuevo pacto por el que Alemania recibía toda la parte situada al oeste del río Bug y los soviéticos obtenían Lituania dentro de su esfera de influencia.
La Unión Soviética, aprovechando su entendimiento con Alemania, obligó a Estonia, Letonia y Lituania a admitir guarniciones militares en su territorio. Finlandia se negó a obedecer y fue atacada por tropas soviéticas en noviembre de 1939. Inicialmente, el pequeño país finés contuvo el ataque soviético, lo que despertó las simpatías de todo el mundo. La Unión Soviética no había valorado en su justa medida la voluntad de Finlandia para resistir ni los obstáculos naturales constituidos por los numerosos lagos y bosques del país. No obstante, en marzo de 1940 Finlandia hubo de pedir la paz, después de un ataque que obligó masivo de las fuerzas soviéticas que obligó a los finlandeses a replegarse.
Durante el inicio de 1939, las principales actividades alemanas se desarrollaron en el mar, incluyendo una campaña submarina muy activa contra buques mercantes con rumbo al Reino Unido. En cambio, en la guerra naval de superficie los británicos fueron en conjunto más afortunados que los alemanes.
En abril de 1940, Hitler puso en práctica la táctica de la "guerra relámpago" al ordenar la invasión de Noruega y la ocupación de sus principales campos de aviación de Oslo y Stavanger. Al mismo tiempo, los alemanes enviaron barcos de guerra al puerto de Copenhague y se introdujeron en la península de Jutlandia. La ocupación de Dinamarca era necesaria para la seguridad de las comunicaciones alemanas con Noruega.
Los acontecimientos en los países nórdicos se convirtieron en un problema de menor importancia para las potencias en los países nórdicos se convirtieron en un problema de menor importancia para las potencias occidentales cuando el 10 de mayo de 1040 se vieron sorprendidas ante el ataque fulminante de Hitler a través de los Países Bajos y de Bélgica. En este último país, la cooperación de la Luftwaffe o fuerza aérea alemana con las líneas de defensa. El 12 de mayo, los alemanes cruzaron la frontera franco-belga, y el 22 de junio, tres quintas partes de Francia, incluyendo París, estaban ocupadas. Sin embargo, buena parte de las tropas británicas en Francia, así como otros grupos de diversas nacionalidades, lograron escapar por el puerto de Dunquerque. Se firmó entonces un armisticio entre Alemania y Francia, representada ésta por el mariscal Philippe Pétain, héroe francés de la primera guerra mundial. A partir de entonces, los alemanes ocuparon todo el norte de Francia, desde la frontera suiza al canal de la Mancha y el Atlántico, y una franja de la costa atlántica desde el bajo Loira al extremo oriental de los Pirineos. El gobierno francés, con sede en Vichy, conservaba el control de dos quintas partes de Francia y de la armada y la fuerza aérea, que, sin embargo, habían de mantenerse neutrales. Mientras tanto, el general Charles de Gaulle, desde Londres, radiaba proclamas invitando a los franceses a continuar la resistencia contra los invasores alemanes.
Durante agosto y septiembre de 1940, la Luftwaffe alemana lanzó un bombardero aéreo masivo sobre el Reino Unido en un intento de debilitar al país para una invasión posterior a través del canal. Los británicos tenían a su favor un sistema de detección por radar y un tipo de caza, el "Spitfire", superior a cualquier avión alemán. En la batalla de Inglaterra se fue imponiendo fundamentalmente la Royal Air Force británica, y Hitler pospuso indefinidamente la invasión. Por primera vez, el avance alemán había sido frenado, lo que tuvo un enorme valor simbólico.
Después del fracaso intento de invasión de Grecia por parte de Italia en noviembre de 1940, Hitler incorporó sucesivamente a Hungría, Rumania y Eslovaquia al Eje. Bulgaria se unió en marzo de 1941. En abril, Alemania atacó a Yugoslavia y Grecia, que fueron invadidas a finales de mes. El estado yugoslavo se disolvió completamente, y Grecia fue ocupada por los italianos, excepto Atenas, Tesalónica y Demótica, en Tracia, así como las islas de Quíos, Lesbos, Santos, Melos y Creta, que se reservaron los alemanes para sí.
En junio de 1941, Hitler rompió el pacto de no-agresión de 1939 y atacó a la Unión Soviética. La amistad de este país, sin la que las victorias de 1939-1940 hubieran sido imposibles, ya no le era necesaria a Alemania. Unidas armadas alemanas entraron en territorio soviético y en diciembre habían llegado a los alrededores de Moscú, antes de que los contraataques y los rigores del invierno paralizaran la ofensiva.
3.2.  La guerra en el Pacífico y las primeras victorias aliadas
Cuando la guerra se inició en Europa en septiembre de 1939, los japoneses, a pesar de su continuado avance en China, no veían el final de un conflicto que se les antojaba largo y estéril. La declaración de guerra del Reino Unido y Francia contra Alemania abrió al Japón la perspectiva de apoderarse de colonias europeas en el sudeste de Asia y en el Pacífico. A finales de 1940, Japón había decidido que en caso de iniciar una ofensiva, ésta tendría como objetivo las posiciones de los Estados Unidos, su principal adversario en el Pacífico. Entre el 7 y el 8 de diciembre de 1941, los japoneses bombardearon las instalaciones estadounidenses en el Pearl Harbor, Hawaii, y en las Filipinas. A continuación, los Estados Unidos declararon la guerra a las potencias del Eje.
A pesar de la ventaja inicial obtenida por medio del ataque sorpresa, Japón perdió las batallas navales decisivas del mar del Coral y de Midway en mayo y junio de 1942. En este momento, la guerra en el Pacífico cambió de signo. Japón había perdido sus portaaviones de primera línea y la mayoría de sus mejores pilotos. En lo sucesivo, las fuerzas navales de los japoneses y de los aliados quedaron igualadas. La estrategia estadounidense en el Pacífico consistía en utilizar fuerzas navales u anfibias para avanzar por las cadenas de islas hacia Japón, mientras que fuerzas terrestres en menor escala cooperaban con los chinos y los británicos en el continente asiático.
En el norte de África, los británicos, que en 1940-1941 habían eliminado fuerzas italianas mucho mayores, entablaron batalla con el Afrika Korps alemán dirigido por el mariscal Erwin Rommel. En julio de 1942, la ofensiva alemana contra Egipto fue detenida en la batalla de El-Alamein. En ese momento terminaron las esperanzas de Alemania de conseguir una victoria rápida en África. Las tropas de Rommel se encontraban exhaustas y sometidas además al acoso de los británicos. A mediados de octubre de 1942 llegaron refuerzos aliados al norte de África. La superioridad numérica sobre las tropas alemanas fue en aquel momento tan fuerte que en noviembre Rommel carecía de fuerza para resistir y ordenó la retirada. Las tropas alemanas se replegaron gradualmente hacia Túnez, hasta que capitularon en mayo de 1943.

3.3.  La derrota del Eje
En julio de aquel año, fuerzas aliadas desembarcaron en Sicilia desde el norte de África. La invasión representaba una amenaza directa para Italia. Cuando Mussolini reveló al Gran Consejo Fascista que los alemanes estaban proyectando la evacuación de la mitad sur de Italia, la mayoría del consejo votó una resolución en contra de Mussolini, que dimitió y fue arrestado el 25 de julio. El rey Víctor Manuel III ordenó entonces la formación de un nuevo gobierno, a cuyo frente se puso Pietro Badoglio. Desde Sicilia, los aliados pasaron a Italia con el desembarco en Salerno en septiembre de 1943. El gobierno italiano, en cumplimiento de una pacto firmado con los Estados Unidos, declaró la guerra a Alemania en octubre de 1943. Los alemanes reforzaron sus defensas en el norte u centro de Italia y continuaron luchando duramente contra las tropas aliadas durante el resto de la guerra.
En el frente oriental, desde agosto de 1942 a febrero de 1943, los alemanes llevaron a cabo un asedio de Stalingrado (posteriormente Volgogrado) que chocó con una dura oposición y que finalmente no tuvo éxito. Las fuerzas alemanas en la Unión Soviética perdieron ímpetu. Mientras las bajas humanas y de equipo obligaban a los alemanes a abandonar su proyectada ofensiva, el ejército rojo mejoraba continuamente la calidad de su mando y aumentaba su fuerza recurriendo a sus enormes reservas de hombres. En el verano de 1943 tenía una superioridad numérica de cuatro a uno sobre los alemanes, que comenzaron a retroceder.
A partir de 1944, las fuerzas alemanas habían iniciado una retirada parcial del este con fin de prepararse para contener la invasión aliada que se esperaba en el oeste de Europa. No se sabía, sin embargo, dónde tendría lugar. La misión había sido confiada al general Dwight Eisenhower, y recibió el nombre de "operación Overlord". EL 6 de junio de 1944 (que se conocería como día D), 156.000 hombres desembarcaron en las playas de Normandía, procedentes del sur de a Gran Bretaña. Las fuerzas invasoras estaban compuestas por soldados británicos, canadienses y estadounidenses, y pequeños grupos de otras nacionalidades. Los aliados hicieron rápidos progresos en el norte de Francia gracias a su fuerza aérea, capaz de interferir decisivamente el movimiento de las reservas alemanas.
Comenzaron también en este momento las dudas y las disensiones por parte de los mismos alemanes.
Aparte del progreso de los aliados, un acontecimiento desmoralizó a los mandos alemanes: el fracaso y las consecuencias de una conspiración contra Hitler. El curso desastroso que había tomado la guerra y la alarma ante los crímenes del régimen nazi, llevaron a cierto número de civiles y de oficiales a formar una oposición secreta que decidió finalmente matar al Fuhrer. El complot fracasó y la reacción nazi fue salvaje: 200 conspiradores implicados y otras cinco mil personas más remotamente relacionadas con el complot fueron condenados a muerte. Hitler y sus fanáticos partidarios, cada vez más alejados de su pueblo, tenían todavía la esperanza de inclinar la balanza a su favor mediante el empleo de armas nuevas que los científicos alemanes estaban perfeccionando. Pero la realidad era que la superioridad aliada hacía ya completamente infructuosos los esfuerzos de Alemania. Los aliados consolidaron rápidamente su dominio de Francia y comenzaron un avance hacia el este que finalizaría con la ocupación de Alemania entre marzo y abril de 1945. Hitler ordenó la movilización de todos los hombres de edades comprendidas entre los 16 y 60 años en un intento desesperado a defender el Tercer Reich. Mientras tanto, el ejército soviético avanzó hacia el oeste y ocupó la mitad oriental de Alemania. Antes de que sus tropas estuviesen listas para el asalto final, los aliados intensificaron sus bombardeos aéreos. Esta ofensiva culminó el 13 de febrero de 1945 con una serie de cinco ataques sobre Dresde, que quedó completamente destruida.
En el momento más crítico del colapso alemán, con Berlín rodeado de tropas soviéticas, Hitler, aislado y presa de la desesperación se suicido el 30 de abril de 1945. La rendición definitiva de las fuerzas alemanas se firmó el 8 de mayo. La guerra había terminado oficialmente en Europa.
En el Pacífico, el general estadounidense Douglas MacArhur aniquiló prácticamente a la armada japonesa en la batalla naval del golfo de Leyte y abrió el camino a los Estados Unidos para la ocupación de la Filipinas, objetivo primordial de la campaña. En marzo de 1944, Manila se rindió, y en marzo y junio del año siguiente los Estados Unidos capturaron las islas de Iwo Jima y Okinawa después de una encarnizada lucha con los japoneses. Quedaba entonces libre el camino para un bombardero masivo del Japón e incluso una posible invasión. Se estaba preparando, sin embargo, algo mucho más contundente. En efecto, los Estados Unidos, a partir de experimentos alemanes, habían elaborado una bomba atómica. Harry S. Truman, quien asumió la presidencia estadounidense tras la muerte de Franklin D. Roosevelt, había estimado que la bomba atómica podía utilizarse para derrotar a Japón de tal forma que costaría menos bajas a los Estados Unidos que una invasión tradicional. El 6 de agosto fue lanzada la primera bomba atómica sobre la ciudad de Hiroshima. Ochenta mil personas murieron abrasadas o a consecuencia de la radiación, y otras setenta mil quedaron gravemente afectadas. Dos días después, la Unión Soviética declaró la guerra a Japón, y el 9 de agosto, los estadounidenses lanzaron la segunda bomba nuclear sobre Nagasaki. Los japoneses, ante esta demostración de fuerza, se rindieron formalmente el 2 de septiembre de 1945.
La segunda guerra mundial arrojó un balance de entre 35 y 60 millones de muertos, de ellos gran número de civiles. Los bombarderos masivos de ciudades e instalaciones industriales generaron asimismo enormes pérdidas materiales. La capacidad ofensiva de las nuevas armas y tácticas de guerra (transportes y bombardeos aéreos, portaaviones, unidades de paracaídas, tanques con potentes cañones, bombas autopropulsadas -como los cohetes V-1 y V-2 que lanzaron los alemanes sobre Londres- y bombas atómicas) explica las grandes destrucciones y matanzas producidas, sobre todo, en la Unión Soviética, Alemania, Japón, Francia y el Reino Unido.
Las conferencias de paz de Teherán (1943), Yalta y Potsdam (ambas en 1945) cambiaron el mapa del mundo y sentaron las bases de un nuevo período histórico en el que la vieja Europa cedió su hegemonía a las dos nuevas superpotencias que se consolidaron durante y tras la guerra: los Estados Unidos y la Unión Soviética.
3.4.  Evaluación de la Guerra
La Segunda Guerra Mundial marcó como ningún otro acontecimiento a esta década y al siglo en general. Al igual que en 1914, la guerra se extendió a todo el mundo, aunque este conflicto fue mucho más sangriento y modificó el mundo de una manera más radical. En 1945, al final de la guerra, Alemania había sufrido enormes pérdidas humanas y materiales al igual que Japón, situación muy diferente a la del primer conflicto mundial de 1914.
Si bien Alemania sufrió la mayor cantidad de bajas militares, fue la URSS la que sufrió el mayor número de bajas civiles. América no fue escenario de enfrentamientos significativos y los estados latinoamericanos estuvieron al margen de la confrontación, aun cuando de manera oficial apoyaron la causa de los aliados.
EE.UU. y la URSS se convirtieron en las nuevas y únicas potencias del mundo. Todas las demás antiguas potencias pasaron a un segundo nivel.


Bibliografía y referencias:

Brom, Juan.  Esbozo de la Historia Universal, Editorial Nuestro Tiempo, Mexico, 1989.

Carr, Edgard Hewlett.  Historia de Rusia, Editorial Ariel, Barcelona, 1989.
Corbella Madueño, José.  Historia Universal. Edición McGraw Hill, México, 2001, 2ª. Ed.

Don Olivera, Alfredo.  Historia internacional, Edición McGraw Hill, México, 2004.

Earl A.  Breve historia de Rusia, Barcelona, 1983.

Eciclopedia Universal Océano, Editorial Océano, 1998.
Encarta, Enciclopedia de Microsoft, 2004.

Harrison, Jhon B., et al. Estudio de las civilizaciones Occidentales.  Edición McGraw Hill, México, 2000, 7ª. Ed.

Sherman, Dennos y Salisbury Joyce, Civilizaciones de Occidente, Editorial McGraw Hill, Bogotá, 2003,



ANEXOS
Anexo No. 1.  Balance de las víctimas mortales de soldados Aliados durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918)
Imperio británico
908.000
Australia
60.000
Canadá
55.000
India
25.000
Nueva Zelanda
16.000
Sudáfrica
7.000
Reino Unido
715.000
Francia
1.240.000
Colonias francesas
114.000
Bélgica
13.700
Grecia
5.000
Italia
650.000
Japón
300
Montenegro
3.000
Rumania
336.000
Rusia
1.700.000
Serbia
45.000
Estados Unidos
50.600

Anexo No. 2  Soldados de las potencias centrales en la Primera Guerra Mundial
Alemania
1.770.000
Austria-Hungría
1.200.000
Bulgaria
87.500
Turquía
325.000



Anexo No. 3.  Civiles muertos durante la Primera Guerra Mundial
Alemania
760.000
Austria-Hungría
300.000
Bélgica
30.000
Gran Bretaña
31.000
Bulgaria
275.000
Francia
40.000
Grecia
132.000
Rumania
275.000
Rusia
3.000.000
Serbia
650.000
Turquía
1.000.000



Anexo No. 4.  Víctimas mortales a partir de septiembre 1939
País
 Militares
Civiles
Total
URSS
13.600.000
7.700.000
21.300.000
China
1 324 000
10 000.000
11 324 000
Alemania
 3 250 000
3 810 000
7 060 000
Polonia
850 000
6 000 000
6 850 000
Japón
1 300 000
700 000
2 000 000
Yugoslavia
300 000
1 400 000
1 706 000
Rumania
520 000
465 000
985 000
Francia
340 000
470 000
810 000
Hungría
-
-
750 000
Austria
380 000
145 000
525 000
Grecia
 -
 -
520 000
EEUU
500 000
 -
500 000
Italia
330 000
80 000
410 000
Checoslovaquia
-
-
400 000
Reino Unido
326 000
62 000
 388 000
Países Bajos
198 000
12 000
210 000
Bélgica
76 000
12 000
 88 000
Finlandia
 -
-
 84 000
Canadá
39 000
 -
39 000
India
36 000
 - 3
6 000
Australia
29 000
 -
29 000
Albania
 -
-
28 000
España
12 000
10 000
 22 000
Bulgaria
19 000
2 000
21 000
Nueva Zelanda
12 000
 -
12 000
Noruega
-
 -
10 262
África del norte
9 000
 -
9 000
Luxemburgo
 -
 -
5 000
Dinamarca
4 000
-
4 000
Total
-
-
56 125 262


Anexo No. 5: Cronología de la Segunda Guerra Mundial
1935:
  • 3 de octubre: Italia invade Abisinia.
1936:
  • 7 de marzo: Ocupación militar alemana de Renania.
  • 17 de julio: Comienza la Guerra Civil en España.
  • 25 de octubre: Nace el Pacto Roma-Berlín; el Ministro de Asuntos Exteriores italiano, conde Galeazzo Ciano, visita por dos días a Alemania, firmando el acuerdo que consolida las posiciones contra Gran Bretaña y Francia.
  • 1 de noviembre: El Primer Ministro italiano Benito Mussolini proclama el acuerdo del Pacto Roma-Berlín en la ciudad de Roma
  • 25 de noviembre: Japón y Alemania suscriben el Pacto Anti-Komintern.
1937:
  • 7 de julio: Un intercambio de disparos entre soldados japoneses y chinos en un puente ubicado en las cercanías de Beijing, es considerada por oficiales extremistas japoneses como pretexto para empezar la Guerra chino-japonesa, la cual dura hasta el 9 de septiembre de 1945.
  • Agosto: Japón invade China.
  • 25 de noviembre: Alemania firma un acuerdo militar con Japón.
1938:
  • 12 de marzo: Anexión alemana de Austria (Anschluss).
29 de septiembre: Se firma el Pacto de Munich entre Alemania, Gran Bretaña, Francia e Italia.
1939:
  • 14 de marzo: Alemania invade el resto de Checoslovaquia, mientras Italia lanza una invasión sobre Albania.
  • 1 de abril: La Guerra Civil Española termina con el último parte de guerra.
  • 23 de agosto: Se firma el Pacto Molotov-Ribbentrop; el ministro de Relaciones Exteriores alemán, Ribbentropp, y su homólogo soviético, Molotov, firman un pacto bilateral de no-agresión. Posteriormente, se descubre que parte de este acuerdo incluía el establecimiento de una frontera común tras la eliminación de los estados de Europa del Este.
  • 1 de septiembre: Tropas y aviones alemanes atacan Polonia. Comienza la Segunda Guerra Mundial.
  • 3 de septiembre: Gran Bretaña y Francia le declaran la guerra a Alemania.
  • 5 de septiembre: Estados Unidos se declara neutral.
  • 17 de septiembre: La Unión Soviética irrumpe en territorio polaco.
  • 27 de septiembre: Polonia se rinde a los alemanes.
  • 28 de septiembre: Los ministros de Relaciones Exteriores alemán y soviético plasman en un acuerdo la división de Polonia.
  • 12 de octubre: Los primeros judíos son deportados del Deutsches Reich (Imperio Alemán) a Polonia. Dos semanas más tarde las tropas de la Policía de Asalto SS marcan a los judíos con una estrella amarilla.
  • 8 de noviembre: Un atentado dinamitero contra Adolfo Hitler en Múnich falla.
  • 14 de diciembre: La Unión Soviética es excluida de la Sociedad de Naciones por su ataque contra Finlandia.
1940:
  • 27 de marzo: Heinrich Himmler, Jefe de la SS, ordena la construcción del campo de concentración de Auschwitz.
  • 9 de abril: Sin previa declaración de guerra, tropas alemanas atacan Dinamarca y Noruega.
  • 10 de mayo: Alemania invade Bélgica, Luxemburgo, Holanda y el norte francés. La primera etapa de esta intempestiva y veloz operación concluye en pocos días. Dicha estrategia sería conocida como Blitzkrieg (Guerra Relámpago).
  • 3 de junio: la aviación nazi bombardea París. Once días más tarde, la infantería alemana toma la capital francesa.
  • 17 de junio: la Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas ocupa los países bálticos (Estonia, Letonia y Lituania).
  • 13 de agosto: Gran Bretaña es atacada desde el aire por Alemania.
  • 13 de septiembre: Se inician las ofensivas militares italianas contra África del Norte, mientras continúan en el este del continente.
  • 23 de septiembre: Japón invade Indochina.
  • 27 de septiembre: El Imperio Alemán, el Imperio del Japón e Italia firman el Pacto Tripartito de Potencias, también conocido como el Eje Roma-Berlín-Tokio.
  • 2 de noviembre: El presidente estadounidense Franklin Delano Roosevelt le ofrece ayuda a todas las naciones para detener a los agresores del Eje.
  • 15 de noviembre: el gueto de Varsovia, construido a mediados de 1940, es amurallado. Además de los judíos de la misma Varsovia, fueron recluidos allí judíos de otras regiones polacas y de los demás países bajo el régimen dictatorial nacionalsocialista. En noviembre se encuentran confinadas allí más de 350.000 personas.
  • 20 de noviembre: Hungría se adhiere al Pacto Tripartito de Potencias.
1941:
  • 6 de enero: En un discurso ante el Congreso estadounidense, Franklin D. Roosevelt anuncia las "cuatro libertades": libertad de expresión, libertad de credo, libertad de vivir sin penurias económicas y libertad de vivir sin miedo.
  • 7 de enero: Yamamoto, jefe supremo del ejército japonés, recomienda en un memorando un ataque por sorpresa a Pearl Harbor.
  • 14 de enero: El gobierno mexicano declara que un ataque a un miembro de la Alianza Panamericana será considerado como un ataque contra México y emprende represalias contra simpatizantes de los nazis.
  • 12 de febrero: Erwin Rommel asume la comandancia del Batallón Alemán África, tras la llegada de las tropas nazis a Libia.
  • 1 de marzo: Bulgaria es presionada por Alemania a ingresar al Pacto Tripartito de Potencias.
  • 6 de abril: Alemania arremete a Yugoslavia y Grecia.
  • 9 de abril: Se produce el primer ataque aéreo británico sobre Berlín con bombas estadounidenses. Tras la ocupación alemana de Polonia, Washington se había declarado, en un principio, neutral. Siguiendo la divisa de Cash & Carry (pago en efectivo y transporte en barcos no estadounidenses), Estados Unidos permite, a partir de 1940, el envío de armamento a las naciones aliadas, especialmente a Gran Bretaña. Tras su reelección en noviembre de 1940, el presidente Roosevelt promovió este tipo de ayuda. Un elemento de esta política fue el de Lend Lease Act. Dicha ley permitía "prestar" armas a los países en los cuales EE.UU. tenía intereses nacionales.
  • 13 de abril: Hungría se une a la guerra contra Yugoslavia.
  • 1 de junio: Tropas británicas ocupan Bagdad e incursionan una semana más tarde en Siria.
  • 16 de junio: Estados Unidos exige el cierre de todos los consulados alemanes.
  • 22 de junio: Alemania ataca a la Unión Soviética, sin previa declaración oficial de guerra. En este momento, los aliados del Reich son Rumania, Hungría, Eslovaquia, Italia y, pocos días más tarde, Finlandia.
  • 24 de junio: La Conferencia Episcopal alemana apoya la guerra contra la Unión Soviética.
  • 12 de julio: Gran Bretaña y la Unión Soviética firman un Pacto de Asistencia Militar.
  • 11 de septiembre: La flota naval estadounidense recibe la orden de disparar contra barcos alemanes en aguas de defensa. El precedente lo marca un intercambio de disparos entre el cazatorpedero estadounidense "Greer" y el alemán "U 652", al norte de Islandia.
  • 30 de septiembre: inicio de la ofensiva militar alemana contra Moscú.
  • 3 de octubre: Pío XII critica las medidas de esterilización y restricciones raciales en matrimonios dictadas por los nacionalsocialistas.
  • 5 de diciembre: Gran Bretaña declara la guerra a Finlandia, Hungría y Rumania. En el mismo día, el "Ejército Rojo" repele con éxito la ofensiva alemana contra Moscú. La Fuerzas Armadas Alemanas (Wehrmacht) que se encontraban a sólo 30 kilómetros de Moscú, son obligadas a emprender la retirada hasta unos 250 kilómetros de distancia. Moscú se libra de ser invadida definitivamente por los germanos.
  • 7 de diciembre: Japón bombardea la base militar estadounidense de Pearl Harbor, sin haber declarado la guerra a Washington previamente. Un día más tarde, los Estados Unidos declaran la guerra al Japón.
  • 11 de diciembre: El Tercer Reich e Italia declaran la guerra a los Estados Unidos. China le declara la guerra al Japón, Alemania e Italia.
  • 20 de diciembre: Adolfo Hitler apela a la ciudadanía a donar vestuario de invierno para las tropas que luchan en los frentes del Este europeo.
  • 23 de diciembre: Japón ocupa la isla Wake.
1942:
  • 1 de enero: 26 países firman en Washington un acuerdo en el que se comprometen a no hacer pactos de paz especiales con las Potencias del Eje.
  • 20 de enero: En la Conferencia de Wannsee, en las inmediaciones de Berlín, altos mandos de las SS, de la Oficina central de Seguridad del Partido Nacional Socialista y diversos ministerios coordinan la deportación y asesinato de los judíos europeos, comenzando oficialmente el Holocausto.
  • 8 de marzo: Las fuerzas armadas holandesas en Java capitulan. Indonesia queda así bajo el absoluto control nipón.
  • 18 de abril: Estados Unidos ataca a Tokio por aire con bombarderos que han despegado en portaaviones y aterrizan en China.
  • 24 de abril: Las Fuerzas Aéreas Alemanas (Luftwaffe) reciben la orden de bombardear las ciudades británicas de interés cultural e histórico, aunque no posean ningún valor estratégico militar.
  • 4 de junio al 7 de junio: Se produce la Batalla de Midway. El Imperio Japonés comienza a perder la supremacía en el Océano Pacífico.
  • 8 de junio: Submarinos japoneses atacan la ciudad australiana de Newcastle.
  • 13 de septiembre: Se inicia la Batalla de Stalingrado.
  • 2 de diciembre: Enrico Fermi, premio Nóbel italiano que había emigrado a los Estados Unidos, logra ejecutar la primera fisión nuclear calculada y controlada. Fermi pertenece al grupo de científicos que trabaja en el desarrollo de la bomba atómica.
1943:
  • 14 de enero: Se inaugura la Conferencia de Casablanca. Durante este encuentro de diez días el primer ministro británico, Winston Churchill, y el presidente de Estados Unidos, Franklin Delano Roosevelt, discuten sobre las metas y estrategias de la guerra.
  • 31 de enero: Concluye la Batalla de Stalingrado.
  • 2 de febrero: Los últimos dos batallones del Wehrmacht alemán firman oficialmente su capitulación definitiva del sitio de la ciudad de Stalingrado.
  • 19 de abril: Empieza la rebelión del gueto de Varsovia. Unidades SS irrumpen en el gueto y congregan por la fuerza a la población judía que vive allí en condiciones infrahumanas. Las primeras tropas nazis de asalto son repelidas por una aguerrida organización interna y emprenden la huida. Los nazis refuerzan las tropas de toma del gueto y sólo 4 semanas más tarde logran reducir el levantamiento. Según la misma SS, allí murieron 56.000 judíos.
  • 13 de mayo: El Batallón Alemán África capitula ante el poderío británico-estadounidense en Túnez.
  • 24 de mayo: La Marina alemana interrumpe la batalla submarina en el Atlántico Norte.
  • 24 de julio: Comienzan a caer severos bombardeos contra la ciudad de Hamburgo, los cuales se prolongan hasta el fin de mes. Miles de bombas aéreas, explosivas y de fósforo son lanzados sobre la ciudad. Mueren 30.000 personas, entre ellos 5.000 niños. La mitad de la ciudad yace en ruinas. Hasta ese momento, el ataque aéreo contra Hamburgo es el más violento que hayan emprendido los bombarderos de los aliados.
  • 10 de julio: Tropas aliadas aterrizan en Sicilia, Italia. A la toma de dicha isla le preceden continuos bombardeos, también sobre el sur italiano. La conquista de Sicilia por parte de los aliados debilita la posición del dictador Mussolini. El rey Víctor Manuel III busca establecer contactos con opositores a Mussolini.
  • 25 de julio: El dictador italiano Benito Mussolini es derrocado y aprehendido. El rey Víctor Manuel de Saboya ordena formar un nuevo gabinete.
  • 28 de julio: Se proclama oficialmente el fin del fascismo italiano.
  • 13 de octubre: Italia le declara la guerra a Alemania.
  • 21 de noviembre: Tropas estadounidenses desembarcan en las islas Gilbert.
  • 28 de noviembre: Se da inicio a la Conferencia de Teherán en donde se encuentran, por primera vez, Iósif Stalin, Roosevelt y Churchill.
  • 26 de diciembre: Se da inicio a la Segunda Conferencia de El Cairo con la presencia de Churchill y Roosevelt. Allí se intenta convencer al primer ministro turco, Ismet Inönü, de involucrarse en la guerra. El intento falla, pues Turquía permanece neutral.
1944:
  • 5 de junio: El rey Víctor Manuel de Saboya abdica y cede los derechos de gobierno al príncipe heredero, Humberto.
  • 6 de junio: Los aliados desembarcan en Normandía, hecho conocido como el Día D. Comienza la liberación de Francia, con más de 5.000 barcos de guerra, 14 bombarderos y aviones caza.
  • 15 de junio: El ejército estadounidense desembarca en Saipán, Islas Marianas del Norte.
  • 13 de julio: Se finaliza la ocupación de Saipán.
  • 20 de julio: Fracasa un nuevo atentado contra Adolfo Hitler.
  • 21 de julio: Los norteamericanos desembarcan en Guam.
  • 1 de agosto: Comienza el Levantamiento de Varsovia; en vista de la retirada de la administración y la huida de civiles alemanes ante el avance de las tropas rusas, el Ejército Nacional polaco bajo el mando del general Tadeusz Bór-Komorowski emprende la lucha contra los alemanes invasores. Unidades de castigo de las tropas de asalto SS reaccionan con cruda violencia torturando y ejecutando a los rebeldes. Hitler ordena la destrucción total de Varsovia. El 2 de octubre Bór-Komorowski se ve obligado a capitular.
  • 8 de agosto: Finaliza la ocupación de Guam.
  • 25 de agosto: Rumania le declara la guerra a Alemania. El mismo día, el general alemán Dietrich von Choltitz firma la capitulación de sus tropas en París y le entrega la ciudad al general francés Philippe Leclerc.
  • 19 de septiembre: Finlandia y la Unión Soviética firman el fin de las hostilidades entre ambos países.
  • 20 de octubre: Tropas de los Estados Unidos desembarcan en Leyte.
  • 21 de octubre: Tropas estadounidenses ocupan la ciudad alemana de Aquisgrán, fronteriza con Bélgica. Ésta es la primera ciudad alemana de mayor tamaño en manos de los aliados. La población recibe a las tropas aliados como liberadoras.
  • 25 de octubre: Batalla del golfo de Leyte.
  • 24 de noviembre: Primer bombardeo de ciudades japonesas con superfortalezas B-29 que despegan en las islas Marianas.
  • 20 de octubre: Tropas estadounidenses desembarcan en Mindoro.
  • 31 de diciembre: El contra-gobierno húngaro le declara la guerra a Alemania.
1945:
  • 27 de enero: el Ejército Rojo libera a los prisioneros del campo de concentración de Auschwitz. Unos 7.000 internos se encontraban recluidos allí. El campo de concentración de Auschwitz fue el mayor centro nazi de exterminio y es símbolo del Holocausto, que mató a más de 6 millones de personas. Sólo a Auschwitz fueron deportadas 1,3 millones de personas. Unas 900.000 fueron asesinadas en las cámaras de gas o a bala, inmediatamente, después de su llegada. Otras 200.000 personas fueron víctimas de enfermedades, desnutrición, torturas, ensayos médicos o más tarde en las cámaras de gas.
  • 4 de febrero: Se abre la Conferencia de Yalta presidida por Franklin D. Roosevelt, Winston Churchill y Iósif Stalin. Ante la inminente victoria de los Aliados, los jefes de Estado discuten sobre el orden político de la posguerra en Europa y de cómo poner fin a la guerra en Asia.
  • 9 de febrero: La ciudad filipina de Manila cae en manos americanas.
  • 13 y 14 de febrero: Luego de intensos ataques aéreos contra Berlín, que dejan 22.000 muertos, los aliados también bombardean Dresde. Los cálculos de las cifras definitivas de víctimas oscilan entre 60 y 245 mil.
  • 15 de febrero: La armada británica llega al Rín y forma un frente de 15 kilómetros a lo largo del río. El 2 de marzo los soldados estadounidenses también llegan a la línea del mayor río alemán.
  • 19 de febrero: Los norteamericanos inician la invasión de la isla Iwo Jima.
  • 23 de febrero: Finaliza la batalla de Iwo Jima, luego de que los norteamericanos conquistaran el cerro sur de la isla. La fotografía del izado de la bandera por seis marines se convertirá en la foto más famosa de la guerra.
  • 10 de marzo: Durante un ataque aéreo sobre la ciudad de Tokio, fallecen 80.000 personas devoradas por las llamas.
  • 26 de marzo: La isla Iwo Jima queda ocupada totalmente por los norteamericanos.
  • 10 de abril: Estados Unidos desembarca en Okinawa.
  • 12 de abril: Muere el presidente Roosevelt. Harry Truman asume la administración del gobierno.
  • 16 de abril: Las tropas soviéticas inician la gran toma de Berlín. Desde el 25 de abril la ciudad se encuentra sitiada. A pesar de la insensatez de la resistencia, "cortes ambulantes de fusilamiento" de unidades SS obligan a los soldados a luchar. Estos comandos ahorcan a todo soldado, a todo atacante especializado o joven hitleriano que se rehúse a seguir defendiendo el régimen.
  • 18 de abril: Los estadounidenses desembarcan en Mindanao.
  • 25 de abril: Tropas estadounidenses y soviéticas se encuentran cara a cara en Torgau, en el sur de Alemania.
  • 28 de abril: Partisanos liquidan al ex-dictador italiano Benito Mussolini.
  • 30 de abril: Adolfo Hitler se suicida en Berlín.
  • 4 de mayo: Los batallones de tropas alemanas en Holanda, el noroeste alemán y Dinamarca capitulan.
  • 7 de mayo: Capitulan incondicionalmente las tropas del Eje en Reims.
  • 8 de mayo: Se firma la capitulación incondicional en Karlshorst. El cese de todas las hostilidades se fija el 8 de mayo a las 23:01 y es válida para todos los ejércitos alemanes.
  • 5 de junio: Los aliados asumen el ejercicio del poder en todo el territorio alemán. Alemania es dividida en 4 zonas y Berlín, la capital, en 4 sectores.
  • 16 de julio: Se detona la primera bomba atómica en el desierto de Nuevo México.
  • 17 de julio: La Conferencia de Postdam se abre. Truman, Churchill y Stalin deliberan sobre el nuevo orden de Alemania.
  • 6 de agosto: Es lanzada la primera bomba atómica sobre un objetivo civil: la ciudad japonesa de Hiroshima, Japón. La explosión acaba instantáneamente con la vida de más de 100.000 personas.
  • 9 de agosto: La segunda bomba atómica es arrojada sobre la ciudad japonesa de Nagasaki. Mueren más de 36.000 personas y se producen más de 40.000 heridos.
  • 14 de agosto: El Japón deja entrever su capitulación incondicional.
  • 2 de septiembre: El gobierno nipón firma la Carta de Rendición.
  • 14 de noviembre: Se abren los procesos contra criminales de guerra en la ciudad de Núremberg.


Anexo No. 6: Las Principales Batallas de las Guerras
Batallas de Somme
Enfrentamientos que tuvieron lugar en las riberas del río homónimo. El primero (7 de noviembre de 1916), que tuvo lugar durante la I Guerra Mundial, se inició con una ofensiva de las fuerzas británicas y francesas contra las alemanas (1 de julio de 1916), tras una preparación artillera de una semana de duración en Maricourt, que propició un avance imparable hasta el 20. Después de una fase de desgaste, se reanudó la ofensiva en septiembre con la ocupación de las principales posesiones alemanas en Thiepval y Martinpuich. La ofensiva se detuvo en noviembre por causas meteorológicas. La segunda batalla se produjo durante la II Guerra Mundial. Fue de tipo defensivo por parte de las tropas francesas en contra de las alemanas. Las divisiones acorazadas de Hitler rompieron el frente el 5-9 de junio de 1940 y rodearon a los franceses tras su victoria en Dunkerque. Las tropas británicas y francesas tuvieron que ser evacuadas a Gran Bretaña.
Batalla del mar de Filipinas
El ritmo de las operaciones contra los japoneses en el Pacífico se incrementó en 1944. Durante la primavera, el mando aliado conjunto ordenó a MacArthur realizar diversos avances en el noroeste de Nueva Guinea y en las Filipinas, mientras Nimitz cruzaba la zona central del Pacífico hasta las islas Marianas y las islas Carolinas. Los japoneses, por su parte, estaban realizando los preparativos para la batalla naval decisiva, que tendría lugar al este de las Filipinas.
Las tropas de MacArthur recorrieron la costa de Nueva Guinea hasta Aitape, Jayapura y la isla Wakde durante abril y mayo, y desembarcaron en la isla Biak el 27 de mayo. Sus aeródromos permitirían a los aviones de Estados Unidos hostigar a la flota japonesa de Filipinas. Una fuerza de ataque organizada en torno a los mayores acorazados del mundo, el Yamato y el Musashi, se dirigía hacia Biak el 13 de junio cuando la Armada de Estados Unidos comenzó a bombardear Saipan en las islas Marianas. Se ordenó entonces a las naves japonesas que se dirigieran al norte y se unieran a la I Flota del almirante Ozawa Jisaburo, que había partido de las islas Filipinas con rumbo a las Marianas.
Ozawa se enfrentó a la Fuerza Expedicionaria 58 de Estados Unidos, al mando de la cual estaba el almirante Marc A. Mitscher, en la batalla del mar de Filipinas el 19 y 20 de junio. En el primer día los cazas estadounidenses derribaron a 219 de los 236 aviones japoneses. Mientras proseguía el combate aéreo, los submarinos de Estados Unidos hundieron dos de los grandes portaaviones de Ozawa; el segundo día, los bombardeos destruyeron otro portaaviones de gran tamaño. Ozawa puso entonces rumbo hacia el norte, en dirección a la isla de Okinawa, con los únicos 35 aviones que le quedaban.
Batalla de Kursk
Antes de que concluyera la lucha en el frente oriental en marzo de 1943, Hitler era consciente de que no podría iniciar otra campaña en verano y propuso la creación de una barrera fortificada en este frente, similar a la que se estaba construyendo en el Atlántico a lo largo de la costa occidental europea. Sin embargo, la larga retirada del invierno había acortado la línea de batalla lo suficiente como para que pudiera disponer de dos ejércitos más. Asimismo, dejó una gran bolsa hacia el oeste, alrededor de la ciudad de Kursk. Hitler no quería dejar pasar la oportunidad de realizar una nueva maniobra envolvente.
Después de aguardar durante tres meses a que los nuevos carros de combate abandonaran la línea de concentración, Hitler inició la lucha en Kursk el 5 de julio; atacó por el norte y el sur a través del extremo oriental de la bolsa. Zhúkov y Vasilevski también habían puesto sus miras en Kursk y reforzaron las tropas de los alrededores de la ciudad. Los rusos y los alemanes libraron hasta el 12 de julio la mayor batalla de carros de combate de la guerra. Hitler canceló la operación debido a que los estadounidenses y británicos habían arribado a Sicilia y era preciso transferir divisiones a esta zona. A partir de este momento, fueron los soviéticos los que tomaron la iniciativa estratégica en el este.
Batalla de Inglaterra
En el verano de 1940, Hitler dominaba Europa desde el noruego cabo Norte hasta los Pirineos. Su único enemigo activo —Gran Bretaña, gobernada desde mayo por un nuevo primer ministro, Winston Churchill— juró continuar la lucha. El Ejército británico había abandonado la mayor parte de su armamento en las playas de Dunkerque. Stalin no pensaba desafiar a Hitler. Ante la caída de Francia, Estados Unidos inició el primer reclutamiento realizado en tiempo de paz de toda su historia e incrementó considerablemente su presupuesto militar.
Los alemanes confiaban en vencer a los británicos obligándoles a que se rindieran por falta de suministros. La batalla del Atlántico comenzó en junio de 1940 y en ella se recurrió a la guerra submarina para cortar el transporte de suministros británicos. Los alemanes contaban ahora con bases submarinas en Noruega y Francia. En los primeros momentos del conflicto, disponían únicamente de 28 submarinos, pero se estaban construyendo muchos más.
El método más rápido de acabar con los británicos era una invasión, pero esto implicaba cruzar el canal de la Mancha; Hitler no se arriesgaría a emprender esta acción a menos que se neutralizara antes a la Royal Air Force (Fuerzas Aéreas Reales británicas o RAF). Por lo tanto, la batalla de Inglaterra se desarrolló en el aire, no en las playas. Los alemanes bombardearon puertos, aeródromos y ciudades británicas durante agosto y parte de septiembre de 1940, pero los daños causados, si bien graves para la población civil, resultaron poco decisivos desde el punto de vista militar previsto por los alemanes, por lo que el 17 de septiembre de 1940, Hitler pospuso la invasión de las islas Británicas indefinidamente.
Batalla de Midway
Una potente escuadra japonesa, compuesta por nueve acorazados y cuatro portaaviones, al mando de la cual se hallaba el almirante Yamamoto Isoroku, puso rumbo a Midway la primera semana de junio. El almirante Chester William Nimitz, que había asumido el mando de la flota estadounidense del océano Pacífico después del ataque a Pearl Harbor, sólo disponía de tres portaaviones y siete cruceros pesados, pero podía tener acceso a los mensajes emitidos por los japoneses. La batalla de Midway comenzó en la mañana del 4 de junio: los bombarderos estadounidenses destruyeron tres de los portaaviones japoneses en cinco minutos. El cuarto cayó un poco más tarde, después de que sus aviones hubieran hundido el portaaviones estadounidense Yorktown.

La posterior conquista japonesa de Kiska y Attu (islas Aleutianas) los días 6 y 7 no compensaron la derrota de Midway, de la que nunca llegó a recuperarse la Armada japonesa. Sus acorazados no sufrieron ningún daño, pero la batalla del mar de Coral y la de Midway habían demostrado que las naves de guerra más importantes eran los portaaviones, y el enemigo había destruido cuatro de ellos.